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El relato erótico "Los amigos de papá" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. Los amigos de papá
  2. Los amigos de papá, Parte 02
  3. Los amigos de papá, Parte 03
  4. Los amigos de papá, Parte 04
  5. Los amigos de papá, Parte 05
  6. Los amigos de papá, Parte 06
Tiempo de lectura: 4 minutos

Esto que les contare sucedió cuando estaba en la adolescencia. Todas las tardes acostumbraba acompañar a mi padre a buscar a mi madre a su trabajo, mi padre solía salir mucho antes de la hora de salida para no llegar tarde. Mi padre siempre se estacionaba en un aparcamiento que en realidad no era frecuentado por nadie más pues estaba siempre en deterioro, pero lo que siempre me llamaba la atención era que todas las tardes había 5 autos estacionados en línea y cada uno de ellos andaba con una chica.

Presumí que eran sus hijas. Nos estacionábamos y solo esperábamos casi una hora en el auto un poco alejados de ellos y a veces papá me decía “quédate aquí” y se iba a fumar un cigarro pasando entre medio de los 5 autos estacionados. Ya me picaba la curiosidad de todas las tardes la misma cosa y un día estando estacionados en el parque le pregunté a papá que era lo que hacía esa gente en el parque.

Mi padre me dijo que de seguro no me gustaría saber, fue entonces que me dio más curiosidad y le dije que sí quería saber. Mi padre me dijo que no rotundamente y me explico que yo era muy pequeña y que posiblemente me asustaría y se lo contaría a alguien. Me enoje y le dije a mi padre que yo era grande y que podía saberlo.

Mi padre me contestó “bueno hija esta bien, date una vuelta y regresas”. Salí del auto y caminé cerca del primer auto, notaba que el señor ya me estaba mirando por el espejo retrovisor y cuando pasé justo al lado vi que la chica de él estaba acostada sobre sus piernas, pensé que estaba durmiendo pero cuando di la vuelta por el lado de él pude ver que el hombre tenia su verga afuera y la chica tenía la mitad de ella en su boca. Me asusté pero si corría donde papá sé que diría que él sabía que yo era pequeña y que el me había advertido, así que proseguí al otro auto. Llevaba en mi mente aquella chica más o menos de mi edad con aquello dentro de su boca.

Cuando casi llegaba al otro auto vi que era un hombre de color con una niñita más joven que yo, estaba sentada al lado de él y pasé confiada en que nada estaban haciendo y para mi sorpresa la chica estaba masajeándole una enorme verga negra, gorda y grande que casi llegaba al volante del automóvil, el hombre al verme se sonrió y yo seguí. Pasé al tercer auto y en este un abuelito tenia sentada a la chica en sus piernas y hacía un movimiento que no pude ver nada. El cuarto vehiculo era un hombre solo y tenia la verga afuera y cuando pasé me miró y se la sacudía enseñándomela y sonriendo.

Cuando llegué al ultimo auto y por cierto el más retirado de todos no sabía sí pasar o no pues estaban fuera del auto. Era un hombre alto corpulento y su chica tenía sus manos sobre el auto dándole la espalda al señor. Él me miró y yo me paré pues no sabía que me encontraría por lado que él estaba.

El señor me dijo que si iba a pasar me tenía que quedar un rato cerca de él. Lo pensé y ya me iba a ir cuando al lado mío apareció papá. Me dijo anda ve donde él que yo me quedaré cerca. Entonces comencé a caminar cerca del señor y cuando llegue al lado de él este estaba metiéndole su verga a la chica por detrás. Era grande y cada vez que le metía y le sacaba aquello levantaba a la chica en el aire. El señor me preguntó si me gustaba y le contesté que sí pues mi padre estaba al lado y quería impresionarlo.

El señor se sacó la verga y me dijo que la tocara, ¡guau! era grande, dura, y estaba bien caliente. Fue entonces que el señor me dijo que me arrodillara cerca de la otra chica para que pudiera ver bien de cerca como se la metía. Me puse cerca de la parte trasera de la chica y veía como aquella cosa se abría paso y entraba descomunalmente dentro de ese huequito, aquel saco de bolas grandes le daba en las nalguitas y sonaban, entonces el señor le sacó la verga y me la enterró en mi boca, rápidamente miré a papá y me sorprendí pues mi padre estaba con su verga afuera masturbándose. El señor me sacaba la verga de la boca y se la metía a la chica y así estuvo un rato hasta que aquella cosa exploto con un liquido cremoso en mi cara, cerré los ojos y todavía no los había abierto cuando una mano volteó mi cara a la izquierda introduciéndome en la boca otra verga pero esta vez la notaba más gorda, mi boca se quería esgarrar pues era demasiado para mí. No podía abrir los ojos para ver quien era.

Con furia me la metía en la boca y la sacaba forzándome con su mano a que me la metiera hasta lo ultimo casi vomitaba pero la persona no paraba. Salvajemente me agarró con las dos manos detrás de mi cabeza y me metió aquel monstruo completo y me aguantaba con él hasta el final explotando dentro de mi garganta todo aquel líquido, no podía respirar, cuando la saqué comencé a vomitar, casi perdí el conocimiento y cuando pude mirar hacia arriba era papá, todavía con su verga afuera llena de mi saliva goteándole de aquel liquido cremoso. De ahí en adelante íbamos más temprano de lo acostumbrado al parque.

Fin

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