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El relato erótico "Las perversiones de Bianca, Parte 05 (de Johernan)" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. Las perversiones de Bianca, Parte 01 (de Johernan)
  2. Las perversiones de Bianca, Parte 02 (de Johernan)
  3. Las perversiones de Bianca, Parte 03 (de Johernan)
  4. Las perversiones de Bianca, Parte 04 (de Johernan)
  5. Las perversiones de Bianca, Parte 05 (de Johernan)
  6. Las perversiones de Bianca, Parte 06 (Final) (de Johernan)
Tiempo de lectura: 17 minutos

Bianca le comento a Juan que su hijo estaba interesado en Alejandra la hija de Helena y que ella le había prometido a Juancito que él sábado vendría Helena y Fernando y Alejandra a la casa a compartir con ellos y así Alejandra y Juancito tendrían tiempo de conocerse mejor.

Cuando llegaron Helena, Fernando y Alejandra eran casi mediodía, Bianca y Juan estaban preparando la parrillera, al lado de la parrillera había colocado un refrigerador lleno de cerveza y sobre un mesón de cemento estaban la carne y yuca y lo demás que se necesitaba para aliñarla. Bianca vestía unos shorts de jean azul que parecían prácticamente unos bikinis exponiendo completamente sus nalgas que parecían dos globos morenos y una camisa de cuadros anudada bajo sus grandes tetas sin sostenes, llevaba un paño que cubría su larga cabellera amarrada en un nudo, y unos tenis blancos era su calzado. Juan usaba pantalones holgados cortos con una franela tipo hawaiana y tenis negro mientras que Juancito ya llevaba sus bikinis azules. Helena llevaba puesto unos pantalones de caquis holgados que llegaban a la rodilla con zapatos de tenis y una franela holgada que llegaba a las caderas, su cabello rubio también estaba protegido con una gorra de caquis, Fernando era un hombre corpulento que parecía camionero de unos 35 años de edad sus rasgos eran rudos, llevaba cabello negro largo con una colita que lo hacía ver más fuerte, usaba un pantalón corto suelto hasta las rodillas de jean azul, una camisa de cuadros que llevaba por fuera y llegaba hasta los muslos y zapatos de tenis negros, Alejandra vestía igual que su madre con pantalones de caquis corto hasta medio muslo y franela que llegaba a sus caderas y su cabello rubio lo cubría con una gorra de su equipo favorito de beisbol, y zapatos de tenis.

Después que estacionaron a un lado de la piscina el grupo se bajo, y todas las miradas se posaron en las nalgas de Bianca quien supo desde el primer momento donde estaban fijas las miradas pero actuó con naturalidad, Helena miro de reojo a Fernando como se devoraba con la mirada a Bianca y pensaba para sí `Desgraciado’. Después del saludo de bienvenida y cuando ya estaban en un ambiente informal, Juan invito a Fernando a que lo ayudara en la parrillera mientras sacaba de la cava dos cervezas y le ofreció una a él, Alejandra y Juancito se sentaron al lado al borde de la piscina después que Alejandra estaba descalza, Bianca se llevo a Helena a la casa.

Mientras caminaban a la casa Bianca grito a Alejandra: “Cariño ponte tu bikinis estás en tu casa.”

“Muchas gracias señora Bianca” se escucho.

Cuando las mujeres cruzaron la puerta de servicio y estaban fuera de la vista del grupo, Bianca se volteo y tomo a Helena por las manos como dos amantes, y sin permitir que Helena reaccionara le dio un abrazo y unió sus labios a los de ella en un beso como el de la boutique. Al principio Helena trato de reusarse pero unos segundos después estaba devolviéndole el beso con la misma intensidad. Las dos mujeres se besaron por minutos, cuando se separaron Bianca dijo: “No he dejado de pensar en este momento.” Y de nuevo se unieron en otro beso pero esta vez más apasionado, Bianca tomo la franela de Helena y la levanto quitándosela y tirándola al piso, luego los pantalones cortos hasta que cayeron al piso y Helena le dio un puntapiés quedando en sostenes negros de encaje y pantaletas que le hacían juego todo esto mientras no dejaban de besarse, después Bianca desamarro el nudo de su camisa y se la quito quedando con sus tetas expuestas. Las mujeres se besaban y manoseaban sus tetas y entre pierna, cuando ya habían pasado unos diez minutos Bianca dijo a Helena en el oído mientras mordía su oreja: “Me trajiste el bikini perra adultera.” Después del sí, Bianca tomo la mano de Helena y la bolsa que traía y la llevo a los vestidores. Bianca se quito los shorts y estaba desnuda debajo exponiendo a Helena un coño completamente afeitado que parecía de niña solo que mucho más grande y más hinchado, con grandes labias morenas que sobresalían orgullosamente, Helena no podía apartar la mirada y Bianca dijo: “Que pasa te gusta mi coño, si quieres puedes comértelo perra lesbiana.”

“Es que nunca había visto uno completamente afeitado, es hermoso.”

“Vamos quítate tus pantaletas que quiero ver el tuyo.”

Helena no supo qué hacer, entonces Bianca se agacho y engancho las pantaletas negras de encaje y las tiro hasta que quedaron a media pierna. El coño de Helena parecía que nunca había recibido una navaja, solo tijeras que mantenían sus vellos cortos pero aun así el bello rubio era abundante y no dejaba ver la vulva solo un parche de pelos rubios, Bianca llevo sus dos dedos gordos y aparto el pelo que cubría la vulva exponiendo una raja rosada, entonces se incorporo diciendo “deberías probar con afeitarlo.”

Helena termino de quitarse sus pantaletas y luego los sostenes, entonces alargo la mano y tomo la bolsa y vacio su contenido. Bianca tomo sus dos mini pequeñas piezas y miraba el traje de baño de dos piezas que había traído Helena.

“No pensaras ponerte eso, eso lo usaban en los años cuarenta del siglo pasado.”

“Mi marido no me dejaría ponerme otra cosa, es muy estricto”

“Tu marido es un cavernícola que no sabe apreciar tus encantos por eso se merece que tu le hagas lo que le haces. Él se cree el muy macho que puede tener a su esposa como un coleto y luego alardear que es un hombre, no viste como me miraba yo sentía la mirada que me quemaba en la raja de mi culo, el tipo es un pervertido.”

“Desgraciado, yo me di cuenta y sentí rabia, como puede tratarme de esta manera.”

“Yo creo que es hora que te des tu lugar, revélate, yo te presto uno de mis bikinis, ambas tenemos cuerpos muy parecidos.”

Helena sintió un escalofrió que recorría su espina hasta su coño, ella le había diseñado todos los bikinis a Bianca y sabía que no tendría ninguno que pudiera llamarse decente para una madre y esposa, ella dijo con voz temblorosa: “Mi marido me mataría si me viera con uno de tus bikinis.” “Cuando tu marido me vea en esto que me voy a poner, cualquier otro bikini le va parecer decente, yo me voy a encargar que no aparte su mirada de mi coño, culo y tetas, confía en mi si logras salirte con la tuya esta vez con su conocimiento tu camino a la liberta será más fácil con el tiempo él te respetara como esposa y si no es así tu tendrás la libertad de hacer lo que te dé la gana.”

“Que va pensar Juan de mi marido.”

“Él pensara lo que tiene que pensar, pero no me dirá nada como te dije nosotros somos una familia muy abierta.”

“Ok. Si tú me apoyas yo me atrevo y que sea lo que Dios quiera.”

“Todo saldrá bien confía en mí, vamos a mi cuarto.”

Bianca tomo a Helena por la mano y ambas salieron para el cuarto de Bianca, cuando iban por la cocina Bianca dijo: “Espera cariño, toda esta conversación me dio sed vamos a tomarnos una bebida y empezamos a calentar el ambiente.”

Bianca fue a un gabinete y saco una botella de vodka glaciar saborizado, después tomo dos vasos y abrió un gabinete donde escondía un frasco de pastillas en polvo de éxtasis ella miro de reojo y vio que helena estaba entretenida mirando un cuadro erótico del kamasutra que ella había recibido de regalo de un hindú que era uno de sus clientes. Bianca vacio la cantidad necesaria en un vaso y luego de guardar el frasco de nuevo fue a la nevera por hielo y sirvió dos vasos llenos del licor. Ella regreso y le alargo el vaso a Helena que aun miraba el cuadro, mientras tomaba del vaso ella le explico a Helena lo que representaba la figura para la cultura hindú. Cuando las dos mujeres habían vaciado el contenido Bianca de nuevo tomo a Helena por la mano y la llevo a su cuarto. Bianca tomo las dos mini piezas y fue al espejo de cuerpo entero que estaba al lado del tocador, se puso el bikini acomodando el pequeño corazoncito sobre la vulva y le pidió a Helena que le amarra las tiras atrás cuando Helena anudo las tres tiras Bianca alargo su mano derecha al nudo y estiro hacia atrás hasta que las labias se marcaban completamente y dijo a helena que volviera anudar con esa presión, cuando estuvo anudado de nuevo ella se miro de nuevo al espejo y le gustó de nuevo lo que vio. Después agarro el top y posiciono los dos pequeños corazones sobre sus pezones y le pidió a Helena que amarra las dos tiras, cuando estaba hecho ella de nuevo se miro al espejo y dijo a Helena: “¿Como me veo?”

“Como una puta, jiji.”

Bianca supo que la droga estaba haciendo efecto. “Así quiero verme, gracias querida, ahora veamos que tengo para ti.”

Bianca tomo la gaveta donde estaban todos sus bikinis y vacio el contenido sobre la cama sentándose a un lado de la cama. Empezó a separar los bikinis buscando un hilo dental que apenas cubriera su montón de pelos cuando lo hallo busco el top y se lo lanzo a helena diciendo: “Ponte este perra que te encajara perfecto.”

“Yo lo que quiero es que otra cosa me encaje perfecto, jiji.” Tomando el bikini puso el parche sobre el montón de pelos y le pidió a Bianca que lo anudara, Bianca estiro las trenzas hasta que una pequeña raja se formo en el centro del parche y luego amarro. Helena tomo el top que eran dos pequeños triángulos que apenas cubrían sus aureolas y cuando los posiciono Bianca apretó haciendo que los globos se hincharan a los lados y luego anudo.

Cuando las dos piezas estaban en su lugar Helena fue al espejo y modelo como la profesional que era y dijo: “Como me veo. Jiji”

“Como la puta que eres.”

“Gracias cariño así es que me quiero ver. Jiji.”

Bianca se levantó de la cama y tomo a Helena por la cintura y la tiro de golpe sobre la cama después ella se abalanzo sobre ella uniéndose en un beso, media hora después las piezas de los dos bikinis estaban en cualquier lugar menos en su sitio, Bianca supo que Helena estaba lo suficientemente excitada como para no importarle que la vieran vestida de esa manera.”

Después de ajustarse de nuevo sus piezas de bikini las dos mujeres salieron de la casa, ya había trascurrido más de una hora desde que habían abandonado el grupo. Bianca llevaba la botella de vodka glaciar. Cuando salieron de la casa las miradas de todos sin excepción se posaron sobre las dos mujeres olvidándose por completo de lo que estaban haciendo. Bianca y Helena miraban a Fernando para ver su reacción, Fernando miraba a las dos mujeres mientras se acercaban sin poder apartar la mirada a la entrepierna de Bianca, luego miraba a Juan pero solo encontraba una sonrisa, Fernando empezó a silbar a las mujeres mientras se acercaban, Helena supo que su marido ya estaba prendido por el alcohol y se estaba comportando como un jovencito en una taberna cuando sale la bailarina, las dos mujeres se miraron entre si y después de sonreírse mutuamente hicieron sonar las palmas de la mano entre ellas en señal de triunfo.

Desde la piscina Alejandra miraba los traseros de Bianca y de su mamá, nunca en la vida había visto algo tan vulgar especialmente sabiendo que las dos mujeres eran casadas y con hijos, luego miraba a Juancito que, estaba al lado de ella, y no dejaba de mirar los traseros de sus mamás, entonces en un impulso le dio un pellizco en el brazo diciendo: “Pervertido te gusta el trasero de mi mamá.”

Juancito reacciono y rápidamente volteo la mirada diciendo: “No, claro que no.”

“¿Te gusta mirarle los traseros a las mujeres no es así?”

“No, bueno si.”

“¿Quieres mirar mi trasero?”

Juancito se quedo mirando a Alejandra sin poder decir nada, luego recordó los consejos de su mamá y dijo: “Si me encantaría”

Alejandra miro al grupo de adultos y noto que ninguno de ellos se había percatado de la presencia de Juancito y ella en la piscina. Ella recogió su traje de baño hasta que este se encajo en la ranura del culo exponiendo sus dos bien formados globos blancos y se giro. “Anda mira mi trasero te gusta, no es tan grande como el de mi mamá pero si es más firme, si quieres toca.” Juancito se quedo hipnotizado mirando el trasero que le estaba ofreciendo Alejandra, él estaba acostumbrado a ver el trasero de su mamá y nunca se cansaría de admirarlo pero nunca había visto uno de una jovencita, él alargo la mano y toco con temor las nalgas firmes, cuando Alejandra sintió los dedos de Juancito se echo hacia atrás diciendo. “Vamos tócalo bien, manoséalo a mi no me importa. ¿Te gusta, o preferiría manosear el de mi mamá?”

Juancito que ya había superado el pudor dijo: “Me encanta tu trasero, Alejandra, no creo que el de tu mamá se iguale a este.”

Alejandra se volteo y se hecho en los brazos de Juancito haciéndolo perder el equilibrio y hundirse en el agua, ambos se sumergieron y Alejandra unió sus labios con los de él dándole un beso que duro todo el tiempo mientras la respiración aguantaba bajo el agua. Cuando salieron del agua Alejandra de nuevo miro al grupo y vio que seguían entretenidos en sus asuntos, entonces ella tomo a Juancito por la mano y lo llevo al sector de la piscina donde podrían estar ocultos de las miradas. Juancito solo dejo que ella hiciera todos los movimientos como le había aconsejado su mamá, Alejandra parecía saber qué hacer y al poco tiempo tenía a Juancito recostado contra la pared de la piscina mientras ella no dejaba de manosearlo y besarlo, minutos después el bikini de Juancito estaba en sus rodillas y Alejandra estaba dedicada a mimar el orgulloso pene de Juancito que par su edad media unos quince centímetros erecto. De repente se escucharon las risas de dos mujeres que se acercaban a la piscina y rápidamente Alejandra acomodo su bikini y Juancito subió el suyo.

Bianca llego a la orilla de la piscina y se quedo mirando a Juancito como si quisiera leerle la mente y supo en el instante que ella y Helena habían perturbado algo, entonces dijo: “Cariño podemos hacerle compañía” mientras bajaba al agua.

“Si mami claro por qué no”, mientras daba una mirada de reojo a Alejandra. Las dos mujeres bajaron al agua y Bianca llevo a Helena a la otra esquina para dejar a los dos chicos solos.”

Helena dijo a Bianca “¿Tú crees que estos chicos estaban haciendo algo?” “¿Porque me preguntas eso tu notaste algo?”

“No nada, solo que los note algo nerviosos.”

“¿Y si estaban en algo te preocupa?”

“No pero es que Alejandra apenas es una niña.”

“Tú crees que tu si tienes derecho de revolcarte con cualquiera aunque tu hija sepa lo que haces y ella no tiene derecho a divertirse un poco.”

“Es que cuando yo tenía su edad…”

“Aquellos eran tiempos diferentes, mira deberías agradecer que tienes una hija como ella y estoy segura que la puedes tener de amiga. Te voy hacer una pregunta y quiero que me la contestes con sinceridad. ¿Quieres regresar a tu vida de esposa sumisa y esperar que tu esposo te folle cuando le dé la gana?”

Helena pensó la implicación de la pregunta y sintió que su coño respondía por ella cuando dijo: “Claro que no, me gusta lo que soy ahora, me hace sentir libre y que puedo hacer lo que quiera, me gusta ser follada por quien yo quiera.”

“Ve a eso me refiero, necesitas tener a tu hija de tu lado y no de enemiga, confía en mí, pero ella está pidiendo libertad también y ustedes dos pueden hacer un buen equipo. Deje que la chica se divierta y si ella quiere ser una pequeña zorra como su madre que más da.”

De nuevo su coño hablo por ella: “Sabes creo que tienes razón, no creo que un guevo en su coño le haga daño.”

Ambas se echaron a reír. Bianca dijo: “Yo sabía que ellos estaban en algo cuando llegamos, no soy tonta y estoy segura que están allí cruzando los dedos para que nos vayamos. Pero tengo una idea mejor porque no les dejamos saber que nosotras también estamos en algo, estoy segura que eso romperá el hielo y se animaran a proseguir en lo que estaban.”

“Que va pensar Alejandra de su madre. Jiji.”

“Que es una puta como yo.”

Bianca tomo a Helena por las dos manos y la atrajo hacía ella abrazándola y quedando frente a frente como dos novios. Alejandra que estaba contrariada por la intromisión de las dos mujeres vio como Bianca atraía hacia ella a su mamá y le estaba dando besitos en la boca, dijo: “Vea Juancito lo que está haciendo tu mamá y mi mamá.”

“De mi mamá nada me asusta, yo la he visto hacer cosas peores y mi papá sabe también y no le importa, entonces porque debería de importarme a mí.”

“Parece que compartimos lo mismo de nuestras madres, yo he visto a mi mamá hacer cosas peores también pero su esposo no lo sabe, creo que en ese sentido es peor que tu mamá, pero a mí no me importa el tipo se lo merece. Es un cavernícola.

Ella sabe que yo sé de sus cochinadas y parece no importarle lo que yo piense y en realidad no me importa porque eso me da carta blanca para yo hacer lo que quiera y lo que yo quiero en este momento es estar contigo.” Alejandra se abalanzó de nuevo sobre Juancito quien esta vez pudo mantener el equilibrio.

Bianca y Helena miraban sonriendo como la estrategia de Bianca había funcionado, entonces las dos mujeres miraron a los dos hombres que charlaban entretenidos preparando la carne mientras Fernando vaciaba botella tras botella de cerveza sin importarle lo que estaba pasando en la piscina. Bianca y Helena estaban protegidas de la vista de los hombres mientras Alejandra y Juancito no. Bianca dijo: “Niños será mejor que se cubran de este lado sino quieren que los hombres los vean.”

Alejandra sonrió y los dos niños se cubrieron en la misma pared donde estaban sus madres. Bianca y helena se entregaron como dos amantes lesbianas y Alejandra no dudo en arremeter contra el inexperto jovencito que dejaba que su novia hiciera todos los movimientos. Bianca miraba como Alejandra quería montarse a su pequeño allí mismo en la piscina ante la mirada excitada de su madre. Helena no dejaba de mirar a los dos hombres en temor que fueran a notar algo extraño y se vinieran a la piscina, Bianca dijo: “Niños porque no van a la casa que nosotras nos unimos más tarde, después que estemos completamente seguras que los dos hombres no van a necesitar de nuestra ayuda.” Los dos chicos salieron sonrientes de la piscina y después de secarse corrieron a la casa, Bianca invitó a Helena a unirse a los maridos. Fernando estaba bastante ebrio, pero Juan había sabido tomar solo mostraba signos de alegría, Bianca tomo la botella de vodka y sirvió dos vasos de para ella y Helena mientras ayudaban a aliñar la carne. Fernando empezó a mostrase mimoso con Helena y le agarraba las nalgas con sus manos untadas de carne, al principio Helena sintió pudor por Juan pero luego supo que no había necesidad de por qué y entonces dejaba que Fernando la manoseara. Bianca llevo a Helena aparte donde Fernando no pudiera escuchar y le dijo que lo llevara a los vestidores porque el pobre hombre estaba que explotaba. Helena agarro a Fernando por la cintura y puso una de las manos de él en una de sus nalgas y lo invito a que la acompañara. Fernando se dejo llevar por su esposa a los vestidores mientras Bianca y Juan se hacían cargo de la carne. Juan dijo: “¿Tú crees que sea correcto que estén haciendo eso aquí?”

“El tipo no ha tocado a esa mujer en meses Juan. Helena me dijo que en los dos últimos años apenas lo han hecho en unas 20 ocasiones. Qué te parece, ese troglodita de las cavernas es un desgraciado con su esposa, que te parece que el traje de baño que traía Helena para usar era uno de los que usaba mí Bis abuela, cuando le pregunte porque esos gustos me dijo que su esposo no dejaría que usara otro yo la tuve que convencer para que usara uno de los míos.”

“Pobre mujer.”

“Entre comillas, la tipa es una puta cualquiera ella me dijo que la han follado todos los amigos de su esposo que lleva para su casa cuando él se queda dormido de la borrachera y frente a él mientras está tirado en un mueble roncando. Es la única manera que ella entiende que esta vengándose por que su esposo la tiene abandonada.

“Se lo merece.”

“Y otra cosa, yo le dije que si su marido cambiaba ella estaba dispuesta a ser su esposa fiel que era antes, ¿y adivina que me dijo?”

Negación con la cabeza, Bianca agrego: “Que se joda que ella quería seguir siendo una puta.”

“Pobre tipo.”

“Se lo merece. Y lo mejor es que él cree que su esposa es la sumisa y fiel incapaz de engañar a un macho como él. Jajá.”

Unos minutos de silencio mientras montaban más carne a la parrillera, después cuando podían seguir conversando Bianca dijo: “¿Sabes porque ella acepto mi invitación a venir?”

“Ni idea.”

“Porque la tipa se babea por ti. Y esto ya lo sabía desde hace tiempo antes que supiera la clase de perra que es.”

“Que estás diciendo Bianca. Tonterías.”

“Eso es algo en lo que difícil me equivoco. ¿Te gustaría follar a esa mujer?” “Que locura estás diciendo.”

“Cariño me gustaría que tú fueras más… no se qué palabra usar, a veces me avergüenzo que yo sea tan puta y perra. Me gustaría que tu también tuvieras tus aventuras así me sentiría más tranquila.”

“Yo siempre te acepte como eres.”

“Si lo sé y por eso te amo, cariño la Helena y yo tenemos nuestro asunto de amantes, que crees que estábamos haciendo durante dos horas mientras nos poníamos los bikinis, la tipa es una bisexual. Y estoy segura que se engancharía a los perros si le enseño como, esta mujer hará cualquier cosa por tener sexo.”

“¿Qué me quieres decir con eso?”

“Quiero que tu nos folle a las dos delante de su marido cuando se quede dormido de la borrachera.”

“Ahora si perdiste el sentido. ¿Y que de los niños?”

“No se preocupe por los niños, Ya hable con Juancito como tú me lo pediste la otra noche cuando él me vio mientras Pedro me follaba en la sala. Al chamo le gusta ver a su mamá ser una puta. La razón de esta reunión es que él me pidió como lo podía ayudar para follarse a Alejandra la hija de Helena.”

“Dios santo Bianca que está pasando contigo.”

“No te preocupes la niña es una mujerzuela como su madre, ella sabe todo sobre su mamá y Helena sabe que ella no es ninguna santa. Es más ella es la que está violando a mi hijo.”

“¿Qué estás diciendo?”

“que cree que están haciendo esos mocosos allá en la casa. Helena y yo pillamos a Alejandra que estaba mamándole el no tan pequeño palo a tu orgulloso hijo, y cuando nos vieron trataron de disimular pero ya era demasiado tarde, nosotras les dijimos que estaba bien que podían seguir pero como ellos se sentían un poco incómodos por nosotras y porque alguno de ustedes los fuera a pillar de nuevo, Yo los mande para la casa y eso fue casi una hora.

“Dios santo Bianca no dejas de impresionarme.”

“Así soy yo. Entonces aceptas mi oferta.”

“Veremos cómo pasan las cosas.”

“Ese es mi macho. Quizás hasta la pequeña mujerzuela quiera unírsenos.” “¿Qué locura estás diciendo ahora?”

“Dios santo Juan no dejas de impresionarme, te gustan las niñas. ¿No es así?” “Porque dices eso”

“Que locura estás diciendo ahora. Es más bien como: Si tú estás de acuerdo por mí no hay problema. Niéguelo”

“No puedo negarte nada este es uno de mis secretos mejor guardados. Pero ahora que se que a ti no te importa puedo confesártelo sin temor.”

“Eres un pervertido, me encantan los pervertidos.”

“Que crees que piense Juancito digo la niña es su novia.”

“Él sabe que esa chica es una golfa y lo que voy hacer es que se nos una para que aprenda de dos mujeres maduras como es que se menea el chocolate o lo que sea.”

Media hora después Helena se acercaba donde Juan y Bianca mientras trataba de acomodarse las dos partes de su bikini, cuando estuvo con ellos los ojos de ambos se posaron en un parche que estaba completamente embutido en una raja mientras los pelos húmedos y desaliñados se mostraban completamente haciendo la vista completamente vulgar. Helena bajo la mirada donde ellos miraban y simplemente sonrió sin ni siquiera preocuparse por acomodarse. Bianca levantó la mirada a los ojos de Helena y por los ojos enrojecidos supo que la droga había hecho el efecto y por eso esta mujer esta exhibida delante de su esposo, minutos después apareció Fernando trastabillando por el camino en viva señal que el tipo estaba completamente borracho. El tipo apenas se había subido los pantalones y se le había olvidado abotonarse la bragueta y de ella colgaba un miembro flácido y grueso de unos 20 centímetros, Bianca miro a Juan que no supo que decir entonces Bianca sonrió a él y encogió sus hombros. Helena miraba el palo flácido de su esposo colgando fuera e intento agacharse para abotonar la bragueta pero miro a Bianca y ella con la mirada le dijo que lo dejara así. Mientras todo esto ocurría los niños también se unieron al grupo, los dos chicos no podían creer lo que estaban viendo: Alejandra encolo sus ojos al miembro húmedo y grueso que colgaba de su padrastro mientras Juancito encolo sus ojos a la vulgar vista que mostraba Helena; Bianca rápidamente dijo: “Nuestros invitados no pudieron aguantar a llegar a su casa y tuvieron su momento en los vestidores. Acomódense niños que vamos a cenar.”

Los chicos se sentaron en la banca de cemento que servía de asiento alrededor del mesón que también era de cemento, Fernando fue a la cava y saco otra cerveza y se sentó en la otra banca frente a los niños, los demás sirvieron el alimento y todos se dispusieron a tragárselo. Cuando Fernando consumió su comida se estiró a lo largo de la banca que ocupaba quedándose dormido con la botella en la mano. Bianca se levanto y fue donde Helena murmurándole algo al oído, Helena miro a Juan que le sonreía y luego a los niños como si quisiera sopesar la implicación luego se levanto y se dejo llevar por Bianca que luego levanto a Juan y el grupo de tres se posiciono en un espacio abierto justo al frente donde dormía Frenando. Las dos mujeres empezaron inmediatamente a desabotonar y quitar la camisa de Juan, luego Helena se agacho y como si lo que estaba haciendo dependía su vida bajo el pantalón y bóxer de Juan al suelo para luego dejándolo completamente desnudo, portando un miembro flácido de unos 20 centímetros pero más grueso que el de Fernando, las dos mujeres empezaron a manosear y acariciar con sus bocas al miembro que rápidamente reacciono convirtiéndose en un leño de carne de unos 30 cms y unos cinco de diámetro, Alejandra y Juancito no podía creer como su mamá se estaba comportando como una vulgar puta justo delante de sus ojos, mientras Juancito no apartaba la mirada del espectáculo, Bianca se incorporo y fue donde Alejandra y la levanto de su asiento llevándola donde estaba su mamá y Juan, Alejandra no objeto nada simplemente se dejo llevar por la mujer adulta que luego empezó a desvestirla hasta dejarla completamente desnuda y empezó a manosear sus aun florecientes tetas, luego de un rato Bianca agacho a Alejandra al lado de su mamá que estaba completamente nublada mientras mamaba de aquel tronco de carne, Alejandra se agacho al lado de su madre con mirada de perturbación mientras Bianca posicionaba una de sus manos sobre la base del miembro y lentamente la guiaba para que lo acariciara, minutos después la chica estaba excitada y sin la ayuda de Bianca empezó a manosear con sus manos el tronco como si quisiera competir con la boca de su mamá, cuando helena reacciono vio a su hija a su lado y entonces saco el palo de la boca y se lo ofreció a su hija que inmediatamente lo tomo, Bianca levanto a Helena y como si entendiera el mensaje la mujer fue directamente donde Juancito y lo acostó en la banca para luego desnudarlo, dejando a la vista un pequeño miembro erecto de unos 15 cms, Helena empezó a mamar el pene del niño mientras Bianca se agacho y estaba al lado de Alejandra compitiendo con sus bocas por un trozo de carne. Helena llevo a Juancito donde estaba su hija y Bianca tomándolo por su pene, minutos después las cinco personas estaban envueltas en una orgia que duro aproximadamente dos horas. Mientras tanto Fernando solo roncaba y balbuceaba cosas incoherentes, cuando todos se sentían completamente satisfechos quedaron tendidos en la grama mientras se recuperaban por unos instantes para luego ir a las duchas y lavarse sus actos pecaminosos. Juan ayudo a Helena a llevar a Fernando al carro que lo acostó en el puesto trasero, luego que Alejandra y Helena se montaron el carro abandono la casa dejando en los rostros de Juan, Bianca y Juancito miradas de satisfacción.

Continuará

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