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El relato erótico "Mi amigo Daniel y Zara" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

Tiempo de lectura: 5 minutos

Mi mejor amigo Daniel tiene veintiún años, es algo extrovertido y alocado, somos unidos desde hace muchos años por lo que la confianza de él dentro de mi familia es a ciegas.

Cada vacaciones mi primita Zara de siete años, una niña linda de piel canela y ojos cafés, de contextura delgada como mi primo, su padre quién la deja durante toda las temporadas de vacaciones en mi casa donde la distracción es diversa ya que tenemos piscina y amplios lugares para su esparcimiento, mi amigo Daniel es de los que dura toda una semana y hasta más en mi casa como un roomer, las vacaciones del verano pasado fue cuando comenzó todo con Zara quien muy curiosa le gustaba molestar de forma juguetona a Daniel quien desde un primer momento le noté en su mirada que los juegos estaban algo pesados con Zara, siempre nos dejan solos ya que papá siempre esta de viaje y mamá en la casa de verano con sus amigas, Zara queda al cuidado de nuestra ama de llaves quien trabaja de lunes a viernes hasta las 3pm y luego se va hasta el otro día.

Llegado el fin de semana, Daniel me comenta que quiere estar relajado mirando películas de terror como un par de adolescentes medio adultos, me pareció algo raro pero le tomé su idea, solo estaríamos nosotros en esa inmensa casa. Caída la noche del sábado Zara me dice que donde le permitía dormir esa noche y le dije que donde quisiera, Daniel por su parte probaba un par heineken de papá yo me disponía a colocar la película cuando Zara llega con una manta marrón para cubrirse del frio producido por el fuerte aire acondicionado de la casa, se sienta en le sofá cama entre Daniel y yo.

Pasado al rededor de 45min de película me quedo dormido pero de repente desperté y miré un poco hacia donde estaba Daniel el cual se notaba algo sonriente porque Zara le rosaba con sus monos su enorme pene que desde hacía mucho había visto en su máximo esplendor por tratarse de mi mejor amigo. Al mirar que Zara también sonreía pensé que algo pasaría y que era igual de guarra que su madre. Al terminar la película le dije que subiera a mi cuarto y colocara un corchan individual que estaba en mi closet, le pregunté a Daniel que si tenía algo loco en mente y me dijo: “tranquilo tío, que no estoy tan loco”, no le tomé importancia al hecho y nos fuimos a dormir los 3 en mi habitación.

A eso de las 12:30am abrí mis ojos y me moví con sumo cuidado y miré que Daniel no estaba en la otra cama, me sorprendí al verlo parado frente al lugar donde dormía Zara, tenía aun puesto su short de fútbol del Madrid pero sacaba por uno de los lados del short su pene el cual se encontraba sujetado por las manos de Zara, el susurraba que le pasara la lengua y ella hacía cierta resistencia mientras el empujaba con sus manos su cabeza hacia su enorme pene de unos 21cm y de dotado grosor, miraba hacia atrás para ver si yo despertaba, ví como Zara de apenas siete años abría su boca para dejar pasar la cabeza del pene de Daniel quien sin pensarlo empujó la cabeza de Zara contra su pene provocando que Zara tosiera, yo por otra parte tenía mi pene que explotaba y salía de mi short el cual era como de seda y me provocaba más excitación, Daniel volteó y se dió cuenta que estaba mirando dicho acto, me hizo señas que hiciera silencio y luego que fuera pero no hice caso a dicho llamado.

La niña chupa como podía el enorme trozo de Daniel y dejaba caer por la parte de abajo de su boca chorros de saliva, Daniel la tenía tomada por su cabellera y cuando sacaba de su boca su pene le llevaba hasta sus bolas las cuales Zara lamía ricamente como si se tratara de una experta en el acto crudo de Daniel.

No pasó mucho cuando saqué mi pene y comencé a masajearlo mientras miraba a Zara de siete con daniel de veintiuno, estaba perplejo de ver tal acto libidinoso. Daniel se inclinó y comenzó a pasar su dedo medio por la conchita virgen de Zara que ya estaba lubricada con sus primeros brotes de liquido vaginal cristalinos, rompí el silencio y le dije a daniel que no le fuese a meter su verga por su concha porque se darían cuenta a los días, que le diera por detrás con mucho cuidado, Daniel me miró y con una sonrisa de aceptación dió por entendido que le había dado la mejor idea del mundo.

Zara hacía ya todo lo que Daniel se le ocurría en ese momento, su cara despreocupada por lo que pasaba me dejó aun mas perplejo y excitado, luego que Daniel empapó todo el suelo con al saliva de Zara emanada de esa mamada rítmica que le hacia Zara y que Daniel le ayudaba con sus manos a que fuese mas placentera para él. Le pidió a la niña que se colocar en cuatro y comenzó a lamer sus pequeños y nada formados glúteos hasta llegar a su hoyito virgen absoviendolo como ostra de mar y dejando caer chorros de espesa saliva que a su vez le ayudaron a introducir poco a poco su dedo índice que entraba y salia de alli, con su otra mano tocaba su conchita ya lubricada lista para ser usada.

Zara gemía de una manera que dejaba en evidencia el disfrute en el caía a fondo en ese momento, el clima en mi habitación se tornó excitante y con un aroma de locura y sexo. Momentos después Daniel estaba listo para embutir su enorme pene en el ano de Zara, cogió a la pequeña de sus caderas y pasaba una y otra vez su pene con abundante liquido preseminal y saliva de boca de Zara, ella comenzó a dilatar y él a bombear hacia dentro, le dije que mordiera la almohada y con voz como poseída me dijo que me acercara, le dije que no ya que preferí ver y masturbarme desde donde estaba.

Daniel seguía disfrutando de la penetración que le daba a Zara quien intentó gritar por un momento pero su grito fue silenciado por mi jugoso pene quien hizo un debut en su enorme boca, no me contuve y entre en acción, Daniel exclamaba con mirada lujuriosa: “que bueno que te uniste tío, siente como lo mama tu pequeña prima”.

Cada vez los empujones de la pelvis de Daniel hacia el culito de Zara penetrando cada vez más profundo hacía que introdujera mi pene hasta la garganta de Zara que solo gemía de placer. Daniel empujó y empujó hasta que le sacó su pene de su ano algo sucio, acabando de un solo tirón en la cara de Zara quien tenía mi pene en su boca aun. Minutos después me vine en su boca inundando de mi cálido esperma su pequeña boca. Le pregunté que si estaba bien y con una carita malvada me respondió que “mejor que nunca primito”, guiñando un ojo y yendo al baño a darse una ducha para dormir.

Luego les cuento lo que confesó Zara al salir de la ducha, lo que hacía con mi primo Fernando y su papá.

Fin

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