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El relato erótico "Salvando un matrimonio, Parte 03 (Final) (de Falko6699)" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. Salvando un matrimonio, Parte 01 (de Falko6699)
  2. Salvando un matrimonio, Parte 02 (de Falko6699)
  3. Salvando un matrimonio, Parte 03 (Final) (de Falko6699)
Tiempo de lectura: 6 minutos

Después de una breve pausa para recuperar fuerzas; Sabrina volvió a comenzar a succionar uno de los grandes pechos de Carmen, para después de unos minutos empezar a descender por el abdomen hasta llegar a su vulva.

Yo me ubique detrás de la joven adolescente y empecé a pasar mi lengua alternadamente por su clítoris y su ano.

Entre gemidos de gozo; Sabrina comenzó a hurgar con uno de sus dedos dentro de la vagina de mi esposa haciendo como si la penetrara. Carmen no paraba de gemir y mover su cabeza hacia los lados mientras con sus manos sujetaba la cabeza de la muchacha que le prodigaba placer sin parar.

Los dedos de Sabrina se fueron sumando a la acción de entrar y salir de la vagina de mi esposa y pronto el puño de la adolescente cumplía la función de un falo horadándola y haciéndola gemir con locura. La rubia adolescente le informo de ello a Carmen; pero esta no le respondió ya que estaba teniendo un orgasmo.

Por mi parte; dirigí mi verga hacia el trasero juvenil de 16 años y lentamente comencé a penetrarlo. Sabrina gimió quejosamente al ser empalada pero aun así continuo lamiendo el clítoris de mi esposa.

Unos minutos después; Carmen se colocó debajo del cuerpo juvenil de Sabrina y empezó a lamer su vagina y mi verga cuando esta salía del esfínter adolescente.

Sabrina exploto en un ruido orgasmo y poco después lo hice yo inundando con mi esperma los intestinos juveniles de la adolescente. Cuando retire mi verga de aquel orificio observe como lentamente este se cerraba; pero lo que más me sorprendió fue ver que casi todo el puño de mi esposa estaba dentro de la vagina de la rubia adolescente.

Los tres estábamos agotados y nos quedamos profundamente dormidos unos minutos después. Cuando despertamos ya era de noche y después de cenar algo liviano volvimos a unirnos en una sesión de sexo salvaje y de lujuria.

A partir de aquel primer encuentro; Sabrina se hizo una asidua concurrente en el lecho matrimonial que manteníamos Carmen y yo. La joven de 16 años, prácticamente se convirtió en una más de nuestra familia; haciendo que mi matrimonio renaciera.

En el año 2005; poco antes de que Sabrina cumpliera los 18 años y se preparara para irse a la capital federal para comenzar su carrera universitaria, nos dio una noticia que nos sorprendió y nos alegró. La joven muchacha nos informó que estaba embarazada y que ello se debía a mi esperma. Pero lo más inquietante de todo esto fue que según ella nos dijo; la muchacha deseaba que al no nato lo criáramos Carmen y yo ya que ella no estaba segura de estar preparada para ello. Además de que a su edad; un niño le imposibilitaría en sus estudios.

El día del alumbramiento; Carmen y yo estuvimos al lado de Sabrina ayudándola y brindándole nuestro cariño. Sabrina pario a una niña hermosa que llamamos Verónica y que Carmen la recibió muy emocionada como si fuese su verdadera madre.

Cuando los tiempos de Sabrina se lo permitían; la antigua adolescente ahora transformada en toda una mujer adulta, nos visitaba y manteníamos ardientes noches de lujuria.

Cuando Verónica cumplió los 6 años; Sabrina concurrió a la fiesta trayéndole un regalo a la niña y la noticia de que había finalizado su carrera de abogada y que se instalaría en la ciudad nuevamente.

Esa noche; Sabrina, Carmen y yo estábamos teniendo uno de nuestros habituales encuentros sexuales cuando nos dimos cuenta que la niña nos observaba desde el umbral de la puerta. Esto; lejos de amedrentarnos, potencio nuestro acto sexual y cuando concluimos Carmen fue en busca de nuestra hija.

  • Porque estaban peleando – pregunto inocentemente la niña.
  • Jejeje… no estábamos peleando Vero – respondió sonrientemente Carmen.
  • Nos estábamos dando cariños – le dijo Sabrina.
  • Aaaa… como cuando están solos – dijo Verónica.
  • Así es hijita – le dije yo.

La niña ya nos había observado a Carmen y a mí tener sexo y además estaba familiarizada con nuestros cuerpos desnudos ya que siempre se bañaba con uno de los dos. Pero hasta ese momento jamás habíamos tenido pensamientos sexuales para con la infante. Verónica sabía desde hacía tiempo que nuestra visita era su madre biológica y la niña la trataba con el mismo cariño que con Carmen.

Sabrina nos había contado unos años atrás que se había iniciado sexualmente a los 8 años junto a su amiga Lorena y a un hombre que hasta ese momento nos había ocultado su identidad. Pero mientras estábamos recostados en nuestro lecho nupcial y en compañía de nuestra hija; la joven mujer nos revelo que su propio padre había sido quien la había desflorado a temprana edad.

Extrañamente; mi verga se volvió aerguir, lo que sorprendió a la pequeña Verónica ya que nunca la había visto así de grande. Carmen comento que si yo hiciera lo mismo con la niña de 6 años seguramente sería una imagen muy excitante de ver.

La excitación que teníamos los tres adulto y las palabras de Carmen hicieron que comenzáramos un juego de cosquillas y manoseo para con la pequeña de 6 años. Fue así como en cuestión de unos segundos Verónica quedo completamente desnuda ante nosotros.

  • Quieres sentir los cariños que papi nos da a Sabrina y a mí – le pregunto Carmen a nuestra hija con seriedad.
  • Jijiji… si mami… jijije… si quiero – respondió la pequeña Verónica entre risas por las cosquillas que Sabrina y yo le estábamos haciendo.
  • Es algo que no le puedes contar a tus amiguitas – le dijo Sabrina.
  • Si mami… no se lo diré a nadie – respondió la pequeña de 6 años poniéndose de pie.

Los tres adultos estábamos arrodillados en la cama y formábamos una especie de triangulo. Al escuchar las palabras de Verónica nos miramos brevemente como aceptando la incorporación de la niña a nuestros juegos sexuales.

Carmen hizo que la pequeña Verónica se aproximara a ella y le dio un suave, tierno y corto beso en los labios. Después de eso fue mi turno y repetí el acto de mi esposa con la niña de 6 años. Sabrina en cambio fue un poco más ardiente en su beso y hasta llego a introducirle su lengua en la cavidad bucal infantil.

Así empezó una ronda de besos cada vez más fogosos y que a medida que estos aumentaban; la niña de 6 años residía caricias en todo su cuerpo desnudo.

Nuevamente fue Carmen quien oficio como instructora para Verónica y reclinándose ante mi comenzó a mamarme la verga e indicándole a Verónica como hacerlo.

La niña casi que no podía introducirse mi garrote en su boca y solo lograba succionar mi glande. Aun así aquello era muy excitante no solo para mí sino que también para las otras dos mujeres que después de acompañar por unos minutos a Verónica en su labor prefirieron empezar a besar y lamer el pequeño trasero infantil.

Verónica lanzo un suave quejido cuando un dedo femenino se introdujo en su orificio anal y a pesar de ello continuo recorriendo con su lengua los 32 cm de mi verga.

La madre biológica y la adoptiva intercalaban uno de sus dedos en el orificio anal de la niña y a medida que el tiempo transcurría fueron logrando horadar hasta con tres de sus dedos el ano de Verónica, logrando que el orificio llegara a tener una dilatación increíble sin que la niña se quejara por ello.

Cuando supe de ello; me recosté en la cama y las dos mujeres le ordenaron a la niña que se colocar en cuclillas sobre mí. De esta forma mi verga quedo apuntando a su dilatado esfínter y lentamente se fue introduciendo hasta más de la mitad.

Carmen y verónica permanecieron a cada lado de la niña que rodeaba el cuello de cada madre con uno de sus brazos. Las dos féminas aprovecharon esta postura para comenzar a succionar los planos pezones infantiles de Verónica; mientras que con una de sus manos acariciaban la vagina infantil y con la otra sus propias vaginas dándose así el placer de la masturbación.

Yo comencé a mover mi cadera lentamente haciendo que mi verga subiera y bajara dentro de aquel infantil cuerpo que a pesar de no lograr una completa penetración me producía mucho placer.

Los gemidos comenzaron a multiplicarse hasta que se convirtió en uno solo y al cabo de unos minutos anuncie mi pronta descarga de semen. Así al mismo tiempo que comenzaba a inundar los intestinos infantiles; primero Sabrina y después Carmen también llegaban a sus orgasmos.

Al parecer; Verónica también tuvo su orgasmo al final y dejo caer su cuerpo sobre el mío. Carmen y Sabrina se recostaron a cada lado nuestro y nos dormimos profundamente.

Prácticamente desde aquel día; la cama matrimonial comenzó a albergar a cuatro personas quienes nos fundíamos en maratónicas sesiones de sexo.

A principio de 2015 y gracias a un tratamiento médico; Carmen quedo embarazada y hoy se encuentra en su séptimo mes de gestación. Sabrina también está embarazada y esta de cuatro meses. A Verónica aun no la hemos iniciado vaginalmente pero ella desea que pronto lo hagamos ya que también desea darme un hijo a pesar de que recientemente ha cumplido los 12 años.

Fin

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