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El relato erótico "Salvando un matrimonio, Parte 01 (de Falko6699)" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. Salvando un matrimonio, Parte 01 (de Falko6699)
  2. Salvando un matrimonio, Parte 02 (de Falko6699)
  3. Salvando un matrimonio, Parte 03 (Final) (de Falko6699)
Tiempo de lectura: 5 minutos

Todo comenzó en el año 2001. Yo había iniciado un negocio de venta de artículos electrónicos, principalmente computadoras y también hacia los mantenimientos de estas. Pero la crisis económica de ese año me obligo a buscar otro trabajo para poder tener un ingreso extras. Ese trabajo era como guardia de seguridad en un boliche bailable los fines de semana. Tenía 30 años en aquella época.

Un día; me llevaron una computadora para que arreglar, pero el hombre que la llevo me dijo que tratara de recuperarle toda la información que pudiera ya que el aparato era de su hija y no deseaba perder la información que allí tenia. Después de realizarle un backup; comencé la reinstalación del equipo y por curiosidad comencé a escudriñar en los archivos respaldados. Grande fue mi sorpresa cuando encontré una carpeta con fotos y videos de una adolescente que calcule no tendría más de 15 años. Pero no eran normales ya que la jovencita se encontraba desnuda en casi todas ellas; lo que me excito y me obligo a masturbarme.

Unos días después; me encontraba trabajando en el boliche cuando entre la multitud reconocí a la niña de la computadora y que era una asidua concurrente del local. Sabía que su nombre era Sabrina y que tenía 16 años ya que en varias oportunidades había cruzado algunas palabras con ella.

Casi al finalizar la noche; tuve que aproximarme al grupo con el que estaba Sabrina ya que un muchacho parecía estar discutiendo con la adolescente. Justo cuando por llegar; el joven alzo su mano y le propino a Sabrina una bofetada que literalmente le dio vuelta la cara; esto me obligo a expulsar al muchacho utilizando una técnica de judo inmovilizándolo. Volví hasta donde se encontraba la adolescente y le pregunte si se encontraba bien. Ella me respondió que si acariciando su mejilla enrojecida. Fue así como entablamos una conversación en la que ella me dijo que el muchacho era su novio y que habían terminado la relación ya que ella así lo deseaba.

En mi trabajo en el boliche; la gente me apreciaba ya que siempre los trataba de buena manera y nunca; hasta ese día había tenido que utilizar la fuerza. Cuando me disponía a irme a mi casa al finalizar mi jornada; me encontré que Sabrina y una de sus amigas esperaban un taxi. Les pregunte si deseaban que las llevara y las dos jovencitas aceptaron aunque estaban algo indecisas hacia dónde ir.

Increíblemente terminamos los tres en mi casa ya que mi esposa estaba de viaje y nos pusimos a conversar mientras disfrutábamos de unas cervezas. Lorena; así se llama la amiga de Sabrina. Extrajo de su cartera un cigarrillo de marihuana, lo encendió y después de darle una fuerte pitada se lo paso a su amiga quien también inhalo del cilindro de papel. Yo; aunque siempre he llevado una vida muy deportiva y sana; había consumido en un par de ocasiones de ese tipo de drogas y cuando la adolescente me convido de aquel cigarro también lo deguste.

La extraña sensación de bienestar y relajación que nos dio aquel cigarrillo; hizo que nuestra conversación fuese más explícita. Sabrina y Lorena me confesaron que no eran vírgenes vaginalmente; pero si analmente y que además solían tener encuentros sexuales entre ellas. Para corroborar lo dicho las dos jovencitas se fundieron en un ardiente beso y manoseo mutuo. Yo por mi parte les dije que siempre había fantaseado estar en un trio sexual; pero que nunca había tenido la oportunidad.

Fue Lorena quien tomo la iniciativa y me beso de la misma forma que lo había echo con su amiga unos minutos después y unos segundos después se nos unió Sabrina. Nuestras ropas comenzaron a volar por toda la habitación hasta que quedamos los tres completamente desnudos.

A pesar de que las dos jovencitas tenían la misma edad y estatura; sus cuerpos eran muy diferentes uno del otro. Sabrina era rubia, poseía unos pechos pequeños y una silueta casi rectangular; en cambio Lorena era castaña, poseía unos pechos grandes y su figura se asimilaba a la de un reloj de arena. Las dos tenían sus pubis depilados y Sabrina poseía un piercing en su ombligo, mientras que Lorena tenía un pequeño tatuaje de una mariposa en su pubis.

Las dos jovencitas se sorprendieron por el descomunal tamaño de mi verga y exclamaron que era el miembro masculino más grande que habían visto en sus vidas ya que este media 32 cm de largo y casi 9 cm de diámetro. Entre las dos comenzaron a lamérmelo y a succionarlo mientras yo les prodigaba un masaje en sus clítoris con mis manos.

Poco después; las dos jovencitas formaron un 69 en recostadas en la alfombra, siendo Sabrina quien se encontraba sobre el cuerpo de Lorena. Me coloque detrás de la rubia de 16 años y dirigí mi verga hacia su vagina. Con un solo empujón; toda mi herramienta se incrusto en la muchacha y que gimoteo al recibirme exclamando que la tenía muy grande y que la tratara con más suavidad. Pero no le hice caso ya que comencé a moverme de inmediato y pronto su quejido se reemplazó por gemidos. En mis movimientos; podía sentir la hábil lengua de Lorena acariciar mi verga y mis testículos; lo que hizo que mi excitación fuera mayor y al cabo de unos minutos descargue mi semen dentro de Sabrina en el preciso momento en que ella también tenía su orgasmo.

Me recosté boca arriba en la alfombra y para que mi verga no perdiera su rigidez; Lorena se colocó sobre mí y dirigió mi verga a su vagina para así comienzas a cabalgarme como si estuviera poseída. Incorpore la mitad de mi cuerpo, para así estar sentado y poder succionar uno de los grandes pechos de la joven de cabellos castaños; mientras que mis manos sujetaban con firmeza las nalgas de esta. Sabrina se colocó detrás de su amiga y mientras la besaba; una de sus manos masajeaba el otro pecho adolescente y con la otra acariciaba su clítoris.

Rápidamente; Lorena llego a un orgasmo muy chillón y como yo aún no había acabado la hice recostarse boca abajo. Vertí un poco de mi saliva en su canal trasero e introduje uno de mis dedos en su ano. Lo que la hizo dar un quejido y decirme que por allí nunca lo había echo. Aun así yo proseguí y después de masajear aquel orificio por unos minutos retire mi dedo y dirigí mi verga hacia allí. La joven al sentir mi herramienta en su entrada trasera volvió a repetirme que por allí no lo había echo nunca y esta vez agrego que la lastimaría con mi verga. Pero le dije que no se preocupara y que gozara del momento para a continuación ir introduciéndome en sus tripas con mi verga.

Lorena dio un corto grito cuando mi garrote la empalo y yo permanecí inmóvil por unos segundos para que se acostumbrara. Después de ello; comencé a moverme lentamente y a medida que los quejidos de la adolescente se fueron transformando en verdaderos gemidos; mi ritmo fue aumentando hasta que finalmente descargue mi semen en sus intestinos.

Hicimos una breve pausa en la que encendimos otro cigarrillo de marihuana y en que las dos muchachas comentaron que era la experiencia más hermosa que habían vivido hasta el momento. Lorena aseguro haber tenido un orgasmo cuando la encule y le recomendó a Sabrina que probara también el sexo anal.

La rubia de 16 años se colocó en posición de perrito y junto a su amiga comenzamos a besarle las nalgas para después lamerle su canal trasero y su ano. Esto la hizo empezar a gemir y cuando mi dedo índice se introdujo en su virgen esfínter casi que no lo sintió. Lorena comenzó a mamarme la verga para que se irguiera y al cabo de unos segundos lo logro. Fue entonces que me posicione para penetrar a Sabrina y cuando lo hice este grito con fuerza.

La joven de cabellos castaños se recostó en el sillón y comenzó a masturbarse mientras nos observaba. Unos minutos después y sin desacoplarme de Sabrina; la joven rubia se recostó sobre su amiga y se fundieron en un beso ardiente y fogoso. Esto me dio la idea de que podía penetrar a las dos jovencitas y comencé a alternar mis embistes en las vaginas de ambas y en el ano de Sabrina. Mientras esto sucedía; podía sentir que las manos de las chicas masajeaban mutuamente sus clítoris.

No recuerdo cuanto tiempo habremos estado así; solo recuerdo que descargue mi semen primero en el ano de Sabrina y después en la vagina de Lorena. Los tres nos quedamos dormidos profundamente y cuando nos despertamos ya era casi media tarde.

Continuará

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