ATENCIÓN:

El relato erótico "Recuerdos de mi niñez, Parte 07 (de Veronicca)" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. Recuerdos de mi niñez, Parte 01 a 04 (de Veronicca)
  2. Recuerdos de mi niñez, Parte 05 (de Veronicca)
  3. Recuerdos de mi niñez, Parte 06 (de Veronicca)
  4. Recuerdos de mi niñez, Parte 07 (de Veronicca)
  5. Recuerdos de mi niñez, Parte 08 (de Veronicca)
  6. Recuerdos de mi niñez, Parte 09 (de Veronicca)
Tiempo de lectura: 4 minutos

Cuando iba al colegio, tenía una amiga que me contó su historia terriblemente excitante:

Era la tercera de 4 hermanos, todos varones, y por falta de espacio, ella dormía con el más pequeño.

En esa edad de curiosidad sexual, enseguida empezó a notar como a su hermano, en muchas ocasiones se le ponía dura y ella jugaba con su pene, moviéndolo arriba y abajo ante la complacencia del chico, que llegaba a alcanzar mucho gusto, aunque todavía no le saliera semen.

En algún momento, esto debió de contárselo a sus hermanos, que eran bastante mayores que ellos, y empezó a suceder que en mitad de la noche, apareció el segundo de ellos en la habitación y le dijo al más pequeño que le cambiara la cama, metiéndose él con mi amiga y la decía:

.- Anda, hazme lo que le haces a Juanito, que dice que se siente muy rico.

Y ella se ponía a moverle el pene, el cual le agradaba más, porque por su mayor tamaño podía jugar mejor con él, y para su sorpresa, llegó un momento que sintió como su mano se mojaba y se asustó un poco, pero su hermano la dijo que no se preocupara, que eso era porque lo había hecho muy bien, y que a los chicos les salía eso cuando se lo hacían.

Otra noche, apareció el mayor en la habitación, mandando al pequeño cambiarse, y cuando mi amiga tuvo su pene en la mano, casi no podía abarcarlo con la mano porque lo encontró muy grueso y la encantaba ver como se descubría su glande al bajarle la piel. Su hermano la dijo que le diera besos y le pasara la lengua, que era muy rico, y ella empezó a hacer sus primeras mamadas, sacándole toda la leche a su hermano con su boca.

Así fueron sucediéndose varias noches, en que recibía la visita de sus hermanos, siendo cada vez más osados y buscándose más placeres hasta que empezaron a metérsela por el coño y culo, descargándose en ella cada noche.

En una ocasión, su madre descubrió a uno de ellos con ella en la cama, y aunque en ese momento, no estaban haciendo nada, ella se imaginó que la andarían tocando por todos lados y les echó una buena reprimenda, sobre todo al chico, preguntándole:

.- ¿Qué estabas haciendo con la niña?

.- Nada. Sólo dormía con ella. Mis hermanos también vienen.

.- Janet, ¿Se ponen a tocarte?

.- Si bueno, pero no me hacen daño.

.- Pero bueno, si es vuestra hermana. Esas cosas hacerlas con las demás niñas. Entre hermanos no se hace. Tus hermanos están mayores ya y voy a tener que llevarte conmigo a dormir.

Cuando su madre se lo contó a su marido, él no le dio importancia y la dijo que eso eran cosas de niños y que muchos lo hacen, pero que de todas formas, hablaría con ella.

Cuando el papá de mi amiga la encontró sola, empezó a interrogarle sobre lo que hacía con sus hermanos y ella le fue contando todo, porque tenía mucha confianza con él. El a escuchar todo eso, se puso muy caliente y se sacó el pene para que le demostrara como lo hacía. Los ojos de mi amiga se abrieron asombrados porque nunca había visto una verga tan grande apuntando hacia arriba de la erección que tenía y se entusiasmó pajeándola hasta que el semen de su padre salió con fuerza salpicándole la cara y manos y diciéndole ella:

.- Esto es porque te ha gustado mucho, ¿a que sí?

.- Si, se nota que ya lo sabes hacer muy bien, pero tienes que enseñarme eso que decías que te las metías en la boca.<

.- Si, mira como lo hago.

Janet, agarró la verga de su padre, que ya empezaba a bajarle la erección, y al metérsela en la boca, volvió a aumentar su tamaño, ocupándole toda la boca, solamente con la mitad de su tamaño, por lo que le fue más cómoda ir chupando el glande por fuera, hasta que nuevamente un chorro de semen acabó dentro de su boca derramándose entre sus labios.

Mientras, su padre ya la había estado acariciando toda la vagina, comprobando que sus dedos entraban perfectamente dentro de ella y sospechando que sus hermanos también se la habían metido por allí, lo que ella confirmó ante sus preguntas.

.- Mira, el mío es más grande que el de tus hermanos, pero ya tendrás que empezar a acostumbrarte a que te los metan así de grandes, así de grandes, así que vamos a probar, ¿de acuerdo?

.- Vale, pero primero me lo chupas bien rico, como hacen ellos antes de meterla.

.- Si hija, esto es lo más delicioso que existe. Te voy a dar mucho más gusto que ellos.

Después de provocarle dos orgasmos a la niña con su lengua, puso su pene en la entrada de la vagina y con un leve empujón se la introdujo entera sin la menor queja por parte de ella, por lo que empezó a bombear suavemente, a pesar del tremendo calor que rodeaba su pene en su interior, pero no pudo aguantar más y aumentó su ritmo dándole con fuerza ante los continuos gemidos de su hija que le pedía continuar sin parar. Nuevamente, se derramó dentro de ella, alcanzando un gozo como no recordaba en mucho tiempo. Al terminar le pidió que no contara nada de lo que habían hecho y que hablaría con su madre para que la perdonara y no la mandara con su tía como le había dicho. Luego, con su mujer, tuvo la siguiente conversación:

.- Ya he hablado con la niña y me dijo que sus hermanos habían llegado a penetrarla.

.- Por dios! Menos mal que todavía no ha tenido la menstruación. Tenemos que hacer algo para que no sigan haciéndolo.

.- Si, ya había pensado como me dijiste, que lo mejor era traerla a dormir con nosotros, así estaremos más tranquilos por las noches, y por el día ya podremos vigilarla mejor. Ya hablaré con sus hermanos para que se busquen una novia, porque ellos están en una edad que lo necesitan y entiende que son hombres y al tener a la niña a mano, se desahogaban con ella.

.- Las vecinas de al lado, ya están grandecitas, a ver si tenemos suerte y se fijan en ellas y dejan un poco tranquila a su hermana.

Como podréis imaginar, los chicos empezaron a tenerlo más fácil con sus vecinas y el papá la tuvo sólo para él, en los momentos que se despistaba su mujer.

Continuará

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