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El relato erótico "Pervirtiendo a unas nenas inocentes, Parte 03" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. Pervirtiendo a unas nenas inocentes, Parte 01
  2. Pervirtiendo a unas nenas inocentes, Parte 02
  3. Pervirtiendo a unas nenas inocentes, Parte 03
  4. Pervirtiendo a unas nenas inocentes, Parte 04
  5. Pervirtiendo a unas nenas inocentes, Parte 05
Tiempo de lectura: 6 minutos

Ay ya son las 4 pm.

Que rápido vuela el tiempo.

Jo ¿vas a calentar la comida?

¿Jo?

Jo estaba contemplando a su hermanita con ojos de ternura, no se si había despertado algo en estas niñas y me dijo

– Ah si, voy a hacerlo, así desnuda supongo.

– Es la regla Jo, comamos y después van a mamarme la verga putas hijitas inocentes de mami y las voy a dejar batidas…

Fuimos a la cocina y Jo, rápidamente empezó a sacar refractarios del refrié y a meterlos al horno, ya una media hora después de comer, estaba dispuesto a que las niñas me lo mamaran y quería que Pau hiciera su primera mamada.

Bueno, niñas… vamos a seguir jugando en la sala, antes de que se haga noche y me tenga que ir.

Jo y Pau eran como cualquier niña de esa edad y reían de cualquier tontera, se molestaban entre ellas y dijeron – ahí vamos.

Llegaron a la sala y se sentaron en el sillón, puse mi cámara filmando y le dije Jo hazme una mamada como te enseñe putita.

Jo se paró se hinco frente a mí, con su cara de niña inocente, tomo mi pene entre sus manitas frías, lo puso en so boquita y me lo empezó a chupar.

Yo tenía la verga paradísima viendo como ese ángel me lo mamaba, pero no quería correrme luego, luego y le hable a Pau.

Ahora tu Pau, ven. Jo enséñale a tu hermana como ser una putita como tú.

Pau di, quiero mamarte la verga.

– Ok.

Quiero… Híncate aquí juntita a tu hermana. Jo vas a tomar mi pene y se lo vas a ofrecer a Pau. Pau ya te fijaste como me chupa el pene tu hermana, eso vas a hacer tú, solo con tus labios, no metas los dientes.

Despacito, despacito, eso, así, ay que rico Pau, siento tu boquita bien rica. Jo, lámeme las bolas que ves bajo el pene.

– ¿Estas? – Si mi amor, esas. Solo saca tu lengua y lamelas como gatita, eso.

Pau no dejes de mamar.

– Ay niñas, me vuelven loco, son unas zorras de primera, solo si su mamá las viera.

No se rían.

– Ay Pau casi me muerdes…

– Perdón.

Descuida princesa tu sigue chupando. Jo, lámeme con tu lengua el costado de mi palo, así, así que rico. Lo único que se escuchaba en esa casa eran mis sonidos del placer que me estaba dando con la boquita de las niñas y sus bocas que hacían glup, glup, ensalivándome todo.

– Ok Putitas, ya me voy a venir, quiero que se besen y me digan, rápido, queremos la leche en nuestra cara.

– Queremos la leche en nuestra cara, dijeron al unísono.

Bésense, ay les va.

Me empecé a frotar el pene, lo más rápido que pude y en menos de 10 segundos, empecé a disparar mis chorros en las caras de las niñas, mientras se besaban la boca, ellas solo se reían y yo les decía no se muevan. 1, 2, 3 chorros blancos salieron y se embarraron en las mejillas de las dos, en el cabello de Pau, en el ojo de Jo, mi pene me palpitaba muy rico, estaba cumpliendo mi sueño pedófilo, con estas dos inocentes niñas.

Finalmente termine de escurrirme toda la verga, en sus caritas y estaban todas bañadas en semen, que les escurría de la barbilla hasta sus planos pechitos.

– ¿Les gusto niñas? Jo se relamía con su lengua y dijo

– Sip, es muy rico y Pau con su manita se limpiaba todo el semen embarrado por su cara y le dije a Pau, espérate.

Jo, quiero que te comas el semen que le esta escurriendo en la cara a tu hermanita, recuerda es parte del juego y tienes que seguir las reglas.

Jo toda desnudita y batida en semen se acercó a Pau, quien solo la veía con un ojo semi cerrado por que el semen le escurría y Jo me volteo a ver y le dije saca tu lengua y recógelo todo y así lo hizo.

El ver a Joanna lamiendo la cara de su hermanita menor para comerse mi semen me enloquecía totalmente y pensar que estas niñas hacen semanas eran niñas de 11 y 6 años normales, jugando muñecas y en los columpios y ahora eran mis zorritas.

Pau solo decía

– Me haces cosquillas y se reía y Jo – Espérate mensa, que te estoy limpiando, no te muevas y le dije Jo repite esto – Que rico te batieron de semen hermanita.

Que rico…

Y lámelo, eso. Pau ahora tu límpiale a Jo su cara igual y Pau que claramente era mas zorrita que Jo para esto, se veía a leguas, claro sin dejar de ser niña inocente, le empezó a lamer la cara a Jo.

Bueno niñas, vayan a darse un baño a la tina, Jo ve a prepara todo, yo voy a arreglar aquí. Me vestí, apague la cámara, arregle cualquier evidencia sospechosa, lave los trastes y subí y vi a los dos niñas metidas en la tina, riendo y salpicando todo, me senté en la orilla de la tina, tome una bandeja y les empecé a echar agua calientita a las dos en la cabeza, para cerciorarme igual de que no quedara nada de mi semen en ellas.

Cuando se iban a secar, yo les di unas toallas que yo lleve en mi mochila. Sería muy sospechoso que a cada rato las niñas se bañaran y en este caso las dos, así que ahora en adelante cuando necesitaran bañarse yo traería las toallas y me las llevaría para evitar dejar alguna evidencia.

Les di dos a cada una y un par de batas de baño para niñas, insisto, todo esto yo lo cargue en mi mochila, Jo como toda una pequeña señorita se abrocho la bata, se enredo su pelo en la toalla y salió hacia su recamara, Pau solo se puso la toalla como capa y andaba desnuda…

Todavía faltaban una hora y media para que llegara la mamá, pero quise que se secaran y que el baño se ventilara para no dejar evidencia alguna. Mientras las niñas se secaban saque una revista de mi mochila sobre pedofilia, alemana, me recosté en la cama de Jo y las llame a que se acostaran a mi lado para verla.

Las niñas, viéndose lo mas tiernas posibles, luego de su baño en la tina donde jugaron hasta con su patito de hule, se disponían a ver pedofilia conmigo y empezamos a hojear la revista, en ella había fotos de niñas normales como ellas, series completas donde las veíamos desde que estaban con su ropita de nenas, ahí lo más inocentes, hasta que las culeaban y les eyaculaban en el cabello.

Jo me pregunto qué, que hacían en esta foto y era de una niña con medio pene, ensartado en su pequeña vaginita y le dije – Amor, eso se llama coger y es cuando alguien como yo, le mete su pene a las maripositas de niñas putitas y zorritas como Uds. 2, así con ese jueguito, yo siento rico y Uds.

También, Pau me dijo – ¡Vamos a hacerlo!

Y Jo movía su cabecita en afirmación a lo que había dicho su hermana y yo les dije… – Me encantaría nenas lindas, pero no hoy.

Su mami ya va a llegar y recuerden que si no quieren morir a manos del monstruo, nadie salvo nosotros 3, debemos saber de estos juegos y aunque pusieron sus pucheros, Jo cambió la cara cuando me dijo – Oye, luego de ver estas fotos, se me antoja chuparte el pene otra vez. – Yo también dijo Pau y les dije – No nenas, ya se bañaron y no se pueden ni ensuciar otra vez, ni bañar de nuevo.

– Ay no es justo, replicaron las dos, entonces que vamos a hacer. Les dije, ya se, recuerdan cuando se chuparon sus maripositas entre Uds. Y sintieron que se orinaban, ¿no quieren hacerlo de nuevo?

Y ambas gritaron emocionadas un – Siiiiiiiii!!!! extenso

Jo se quito la bata y la toalla en su cabello y se acostó desnuda con las piernas abiertas en su cama y Pau rápido como ya estaba desnudita, se le trepo encima, ya ni tuve que decirles nada y ellas solitas empezaron a lamerse una a la otra.

Así estuvieron un largo rato, yo solo era espectador con mi pene parado, hasta que luego de un ratito Jo empezó a jadear y decía

– Ya se me sale la pipí, pero seguía lamiéndole a Pau y su hermanita baby también encima de Jo se estremecía, hasta que ambas terminaron viniéndose en la boca de la otra, respirando agitadas y temblando con la piel chinita.

– ¿Les gusto putitas?

Y Jo, – Sip es muy rico.

Saben pequeñas putitass, Uds. pueden hacerse eso una a la otra, aun cuando yo no este aquí.

– ¿De veras?

Dijeron a coro y les dije si, pero prometan que no lo van a hacer cuando este su mamá o alguien más en la casa, solo cuando este yo, o Uds. dos totalmente solas, sino ya saben que el monstruo se las lleva.

Lo prometemos.

Que buenas putitas son.

Saque la ropa de los roperos y le puse su calzón y su camiseta a Jo, también a Pau, les coloque sus calcetines con holanes, sus vestidos.

Faltando una media hora para que llegue la mamá, me despedí de mis putitas, dándoles un buen beso de lengua a cada una y les dije que ya sabían que el juego debía ser secreto y nadie debía saber una palabra de esto.

Salí en la oscuridad, aborde mi carro y me marche con más confianza que la primera vez, con mi cabeza llena de planes, para terminar de transformar a inocentes princesitas, en unas putitas viciosas y adictas al sexo.

Continuará

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