ATENCIÓN:

El relato erótico "Maty" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

Tiempo de lectura: 13 minutos

Él se dedicaba a secuestrar jovencitas para la trata de blancas, pero no se imaginaba lo que le esperaba.

Esta última muchachita que había traído Joaquín a la casa, sin ser una belleza espectacular, estaba bastante bien, tenia todo en su lugar y de buen tamaño, sus chiches eran duras y suaves y sus nalgas eran paraditas y redondas. Tendría quizás no más de 16 años y realmente había sido muy fácil traerla, la niña había estado caldeando con su novio más de 3 horas dentro de un destartalado automóvil estacionado en una calle solitaria. Él los había estado espiando y cuando la chica se bajó del coche él pensó que el muchacho también se bajaría para acompañarla a su casa, pero el joven simplemente había arrancado el coche y se había marchado. Lo demás había sido muy sencillo, ya eran más de las once de la noche, el se bajo de su auto y se le acerco para pedirle razones sobre una dirección, la muchacha se le acerco confiada y el casi sin resistencia de parte de ella le aplico el pañuelo con cloroformo que ya llevaba preparado, la subió a su coche ya dormida y se la llevo.

Y ahora estaba aquí con ella en el departamento que había acondicionado arriba de la bodega que usaba como escondite. La aseguro de las manos con las esposas a la cabecera de la cama y la desnudo por completo y se recostó junto a ella para manosearla a su gusto, le paso las manos por las chiches, por el estomago, por la panocha, por las nalgas, por las piernas, y se relamió de gusto esperando a que ella despertara. La pensaba violar y divertirse con ella todo el DIA siguiente, ya que por la noche tendría que ir por la otra muchacha a la que le había echado el ojo, era la primera vez que se le iban a juntar dos, de manera que a la otra tendría que amarrarla en la bodega, pero no importaba, ya que de esa manera también cobraría doble y quizás podría tomarse un tiempo de descanso.

Joaquín tenía 34 años, de estatura mediana y algo gordo.

La joven despertó poco a poco en ese momento, sus ojos se abrieron extrañados como tratando de recordar que había pasado y tratando de reconocer en donde se encontraba, la cabeza le daba vueltas y se sentía mareada, descubrió al hombre que estaba junto a ella y trato de gritar, pero el hombre le tapo la boca con una mano, ella vio que estaba desnuda y el miedo se apodero de su mente.

-No quiero que grites, no quiero que hables, no quiero que hagas nada –le dijo el hombre a la vez que le acercaba una navaja a su cara- te voy a destapar ala boca, pero a la primera palabra que digas te sacare un ojo con esta navaja, entendiste?

La chica asintió con la cabeza sin entender plenamente lo que pasaba, pero si entendía que estaba con un loco y que este loco era capaz de hacerle daño en cualquier momento.

-Muy bien –dijo el hombre quitando la mano de su boca- mi nombre es Joaquín y te he traído aquí simplemente porque me gustas, quiero pasar unas horas contigo y después te dejare ir sin hacerte ningún daño, pero si no cooperas conmigo y haces todo lo que te ordene sin reparos, entonces simplemente te matare y después de cualquier forma te violare y te tirare en cualquier basurero.

Joaquín había aprendido por experiencia que diciendo esto a las muchachas que secuestraba era mas fácil que ellas cooperaran y se sometían a la violación pensando que pronto serian libres, ellas le creían porque querían creerle, porque en sus condiciones no tenían muchas opciones para elegir, pero que distinta era la verdad.

La chica por miedo o quizás simplemente por instinto de conservación, respondió que si con la cabeza.

-De acuerdo, no vas a decir ninguna palabra salvo que yo te lo ordene, ahora te voy a hacer algunas preguntas y tú me responderás con la verdad, después vamos a gozar del amor, y después te dejare ir sin hacerte ningún daño, no soy un secuestrador y no quiero ningún rescate, solo quiero tu cuerpo, contéstame si estas de acuerdo?

-Si –respondió la chica muy quedo, pensando que si accedía a las peticiones de su captor, se salvaría de ser maltratada o quizás muerta, y que dentro de algunas horas ya todo habría pasado.

-Perfecto, cómo te llamas?

-Sonia.

-Cuántos años tienes?

-15

-Eres virgen?

-No.

Joaquín quedo satisfecho con las respuestas y sin desnudarse comenzó a besar a Sonia en el cuello a la vez que le agarraba las chiches y las masajeaba dándole de pronto un fuerte pellizco en el pezón derecho, quería asegurarse de su docilidad, pero la chica pego un grito al sentir el dolor en su pezón, Joaquín se levantó y la empezó a abofetear con la mano abierta, los golpes no eran demasiado fuertes pero si lo suficiente para dejarle los dedos marcado, le pego en la cara, en los brazos y en las chiches.

-Te dije que no hablaras, estúpida, no debes abrir la boca ni para gritar ni para nada si yo no te lo mando –y no era que le importara mucho que Sonia gritara, estaban en un lugar en donde nadie podría escucharla, pero le molestaba escuchar gritos- entiendes?

-Si –contesto Sonia llorando.

Joaquín se volvió a acomodar para seguirla manoseando, le paso los labios por todo el cuerpo poniendo especial énfasis en sus senos, en su panochita y en su culito. Y Sonia instintivamente comprendió que la sumisión total era el único camino para salvar la vida, y se dejó hacer todo.

Joaquín se levantó y se desnudó lentamente, como saboreando la sumisión de la chica y el agasajo que se iba a dar con aquel cuerpo. Le soltó la mano derecha y se recostó en el lado izquierdo.

-Ahora vas a hacer lo siguiente, te vas a poner de lado poniéndome tus tetas en la cara y con tu mano libre me vas a agarrar la verga haciéndome una chaqueta lentamente.

Sonia obedeció y el se prendió a los pezones de ella lamiéndolos y mordiéndolos a la vez que con las manos le estrujaba las chiches o las estiraba para agarrarle las nalgas. Así estuvieron durante un rato, su verga no era muy grande, media 12 cms. Ya totalmente parada, y de pronto el se paro y se hinco sobre la cara de ella poniéndole la verga sobre los labios, ella entendió de inmediato y abrió la boca metiéndose mas de la mitad del instrumento mientras con la mano libre le acariciaba los huevos. Joaquín no era de los que aguantaban mucho tiempo la eyaculacion y quería probar su panocha antes de venirse, le saco la verga de la boca y se pudo entre sus piernas, las que flexiono y sin miramientos le clavo la estaca en la panochita, Sonia solamente dio un respingo y se abandono a las acometidas de su violador. Pasaron un rato así hasta que el sintió que estaba a punto de venirse, le saco la verga del chocho y se la acerco a la boca.

-Ahora te vas a meter solamente la cabeza en la boca y me la vas a chaquetear hasta que me venga y te vas a tragar todos los mocos sin desperdiciar ni una sola gota, esta bien?

Ella asintió y se metió la cabeza de aquella verga en la boca mientras con su mano la movía arriba y abajo. Nunca antes nadie se había venido en su boca y ella estaba temerosa de no poder soportarlo y quizás hasta volver el estómago cuando sintiera los mocos en su garganta, pero no sucedió nada de eso y cuando Joaquín se vino metiéndole más a fondo la verga, ella simplemente los recibió y los trago sintiendo un placer que hasta entonces era desconocido para ella, cuando Joaquín termino y sin que se lo pidiera, ella comenzó a limpiarle la verga con la lengua y apretándosela con la mano para sacarle hasta la ultima gota. Sonia ya estaba caliente aun en contra de su voluntad y esperaba con ansia lo que seguiría, después de todo –pensó- solo serían unas horas, de manera que trataría de gozarlas y después todo quedaría solamente como una experiencia más, la pobre no sabía que aquello era solamente el comienzo y que su tormento no duraría solamente unas horas, sino muchos años.

Ya casi amanecía y Joaquín tenía sueño, además de que debía estar bien despierto para aquella noche en que haría su siguiente trabajo, de manera que se recostó al revés de la chica tratando de que su verga quedara a la altura de la boca de ella.

-Ahora me voy a dormir un rato, pero quiero que te metas la verga a la boca y que no te la saques durante todo el tiempo que yo duerma, tampoco quiero que la mames, solamente que la tengas en tu boca, si te quieres dormir puedes hacerlo pero sin sacarte la verga, si despierto y no tienes mi verga en tu boca, te golpeare pero esta vez no va a ser con las manos sino con el cinturón.

Ella sin decir nada se acomodó también de lado y se metió la verga en la boca.

Así pasaron varias horas. Sonia hubiera querido sacar la verga de su boca para mover un poco la cabeza, pero no se atrevía, tenía miedo, pero aun conservaba la esperanza de que aquello terminara y quedara libre, y no quería contrariar a Joaquín.

Al filo del mediodía Joaquín se despertó, y lo primero que sintió fue la casi seca boca de Sonia en su verga, esto quería decir que no se la había sacado ni un momento, se la saco el y se levanto, vio en la mirada de Sonia que quería decirle algo pero no se atrevía.

-Habla –le dijo.

-Tengo ganas de orinar –dijo Sonia.

-Esta bien, yo también tengo ganas, de manera que lo haremos juntos.

La soltó de la cabecera de la cama pero le ato las manos a la espalda con las esposas, la llevo al baño y la sentó en el w.c., Sonia aun con la vergüenza de que la vieran orinar no le quedo otra que hacerlo, cuando ella termino, el la paro y orino a su vez y después lo volvió a sentar a ella ordenándole que le limpiara la verga mojada de orines, ella la lamió de arriba abajo limpiándola completamente.

Después la llevo a la cocina, la sentó en una silla y preparo unos huevos con jamón para comer, luego el se sentó y la arrodillo a sus pies diciéndole:

-Me gusta que me chupen la verga mientras como, de manera que hazlo y bien si es que quieres comer tu también.

Sonia como estaba atada de las manos a la espalda se acerco a la flácida verga y como pudo se la metió en la boca sintiendo casi de inmediato que esta comenzaba a crecer, Joaquín empezó a comer con toda la calma del mundo disfrutando de la mamada que le estaban dando, y cuando termino, se levanto y sirvió otro plato para ella sentándose en el mismo lugar.

-Te voy a dar de comer –dijo Joaquín- pero vamos a hacerlo de la siguiente forma, comerás una cucharada de alimento y te meterás la verga a la boca, luego tomaras otra cucharada y otra mamada y así hasta que termines.

Y procedió a hacerlo, Sonia se sentía humillada comiendo y mamando verga, pero tenia hambre y no le quedo otra que hacerlo. Al terminar volvió a limpiarle la verga que ya se encontraba totalmente parada de pequeños restos de comida que le habían quedado.

Al terminar se fueron nuevamente a la recamara en donde el le ordeno que se empinara sobre la cama y ella obedeció adivinando y temiendo lo que venia, era virgen del culo y siempre había tenido miedo de que le dieran por ahí pues suponía que le iba a doler mucho, Joaquín se deleitó viendo y agarrando los cachetes de las nalgas de Sonia y no tardo en empezar a meterle un dedo por el agujero del culo, ella se quejo pero el ni la tomo en cuenta, le embarro saliva en el ojete y acercándole la verga se la fue metiendo poco a poco, Sonia gemía de dolor pero se lo aguantaba para no gritar y en un momento dado el se la dejo ir toda arrancándole un pequeño grito a Sonia que no se pudo aguantar el dolor. Entonces el comenzó a moverse lentamente aumentando poco a poco el movimiento hasta que se vino después de algunos minutos, acto seguido le saco la verga y la sentó en la cama para que se la limpiara, Sonia aun sentía el dolor en el culo pero no se quejo y procedió a su tarea a la que ya comenzaba a acostumbrarse.

Joaquín volvió a amarrarla de la mano izquierda pero ahora la esposo a su propia mano derecha para que ella tuviera mas libertad de movimientos y se acostó junto con ella.

-Ahora vas a seguir chupándome la verga hasta que se pare y después me masturbas sin sacarla de la boca hasta que me venga, y no te apures mucho, aun me quedan unas 3 horas antes de irme.

Ella hizo lo que le indicaban alentada por la idea de que pronto el se iría y posiblemente la liberaría o por lo menos la dejaría descansar un rato.


Eran un poco más de las doce de la noche. Joaquín estaba sentado al volante de su automóvil de modelo reciente. Su vida había sido un completo desastre, podría haber sido de otro modo, había tenido las oportunidades de llevarla por otros caminos pero a el siempre le había gustado lo fácil, el dinero fácil, las mujeres fáciles, la vida cómoda.

Joaquín desconocía a ciencia cierta el destino de las mujeres que el secuestraba y entregaba, aunque naturalmente no era tonto y sabía que era la trata de muchachas blancas. El las entregaba a López y lo que el hiciera con ellas ya no era de su incumbencia, en alguna ocasión en que discretamente se lo había preguntado, el le había contestado que se ocupara de sus propios asuntos y no se metiera en los ajenos, y el así lo había hecho, sabía que con los hombres como López no se podía jugar.

Tenía más de dos horas de estar esperando cuando distinguió a lo lejos sobre la desierta calle la figura de una muchacha, era la misma que había estado espiando durante varios días, un verdadero bombón, lástima que a esta no podría gozarla como hubiera querido, pues tenía que entregar a las dos chiquillas al otro día por la mañana. Se bajó de su coche y camino para el lado contrario de donde venía la víctima, se resguardo en la oscuridad de un zaguán, y espero. Las pisadas de la joven ya se escuchaban claramente y era cuestión de segundos para tenerla a la mano, en cuanto la tuvo enfrente se le abalanzo y la abrazo por la espalda con la mano izquierda mientras que con la derecha le aplicaba a la boca y nariz el algodón con cloroformo previamente preparado, la muchacha solo alcanzo a emitir un leve gemido agitando las piernas y en unos segundos quedo como trapo en las manos de Joaquín.

En poco más de una hora estaban los dos en la bodega de la planta baja de su departamento, esposo de ambas manos a la muchacha a una varilla de acero que en forma de u sobresalía de la pared, la chica era realmente hermosa, parecía una modelo de revistas, vestía un pantalón vaquero y una blusa blanca. Joaquín sintió el deseo de violarla, pero ella continuaba dormida y de esa forma no le gustaba, le gustaba que estuvieran despiertas y verlas humilladas, por lo que se sentó en una silla frente a ella y se dispuso a esperar que despertara.

Joaquín se quedo dormido sentado en la silla, y cuando despertó eran casi las cinco de la mañana, la muchacha aun no despertaba y eso era muy raro, pensó en echarle agua fría para ver si la despertaba o si esperaba un rato más, y en eso noto que la chica comenzaba a moverse.

Gabriela (que era el nombre de la joven) despertó poco a poco de su adormecimiento, y de inmediato se le quedo viendo fijamente a Joaquín, su mirada no era de sorpresa, ni de miedo, era una mirada de odio y esto sobresalto un poco a Joaquín sin saber porque, el estaba acostumbrado a que al despertar las mujeres lloraran, gritaran y cosas así, pero esta era distinta.

-Eres un desgraciado infeliz –dijo ella en voz alta.

-No me lo digas –contesto Joaquín sobreponiéndose a la sorpresa- y si no tienes nada más importante que decir es mejor que te calles.

-Si tengo algo más importante que decir, te has metido en una bronca de la cual no tienes ni idea, te equivocaste de persona y esto te va a costar muy caro.

-No me amenaces que me voy a poner a temblar, que no te das cuenta de que eres mi prisionera, que no te intriga saber lo que voy a hacer contigo?

-En lo mas mínimo –contesto Gabriela- ya que sea lo que sea lo que pienses hacer conmigo, no tendrás tiempo de hacerlo, Maty vendrá a salvarme.

-Maty? Que es eso, un hombre o una mujer?

-Maty viene de Matías, estúpido, y es el hombre con el que iba a verme cuando me Interceptaste y ahora probablemente es que se encuentre buscándome y cuando me encuentre créeme que te vas a arrepentir de lo que hiciste.

-Vaya –contesto Joaquín- pensé que era algo realmente importante, olvídalo nena, nadie nos vio, nadie nos siguió, y ni tu ni tu amigo tienen la menor idea de donde te encuentras, y menos idea tienen de donde te encontraras al amanecer, y aun en el improbable caso de que tu amigo nos encontrara, estoy más que preparado para recibirlo.

Y sacando Joaquín una pistola de entre sus ropas se la mostró a Gabriela.

-Maty es muy hábil –contesto Gabriela- y esa pistolita jamás lo espantaría y tampoco a mí, el se ha enfrentado a situaciones mas difíciles y siempre ha salido adelante, y pienso que un imbécil como tú no puede amedrentarlo, con o sin pistola.

-Mira jovencita ya basta de bravatas idiotas, deberías de estar mas preocupada por tu situación y por tu futuro que por la posibilidad de que te rescaten, o acaso no tienes miedo?

-En realidad no –contesto Gabriela- porque habría de tenerlo?, después de todo no eres más que un pobre infeliz, débil mental y probablemente drogadicto o alcohólico.

Joaquín no contesto y se volvió a sentar en la silla, estaba desconcertado por la situación, no era normal lo que estaba sucediendo, ella debería estar llorando y suplicando clemencia, y por el contrario estaba altanera y segura de si misma. Sintió un poco de miedo pero luego se tranquilizo y decidió que no había razón para ello, ya ni siquiera tenia ganas de violarla, de manera que decidió esperar a que amaneciera y entregarlas a las dos, y ahí se terminaría todo.

-El puede olerme –dijo de pronto la chica sacando a Joaquín de sus pensamientos.

-Que dices?

-Que el puede olerme y seguramente que ya está tras la pista, además de que puede correr grandes distancias y a gran velocidad.

-Estás loca – contesto Joaquín volteando para otro lado.

No habían pasado más de 10 minutos cuando Joaquín escucho el primer ruido. De momento pensó que quizás se tratara de alguna rata, pero el ya había escuchado ratas anteriormente en ese mismo lugar y el ruido no era el mismo. No era un ruido de pisadas, al menos no de pisadas humanas, mas bien eran como pasos de algún animal más grande que una rata. Se paró a un lado de la puerta y sacó su pistola, lo que sea que fuese moriría en cuanto tratara de entrar, contuvo la respiración y entonces otro sonido le hizo voltear a donde estaba la muchacha y vio que esta intentaba zafarse de sus esposas, y con gran sorpresa noto que la varilla en donde estaba esposada la joven comenzaba a doblarse, sus ojos se abrieron al doble y pensó que era increíble, ningún ser humano podía doblar esa varilla que tenía una pulgada de espesor, y menos una muchacha de esa edad.

De pronto la puerta de madera salto en pedazos como si le hubieran disparado con un cañón y tras los pedazos y astillas de madera como un bólido por el aire entro la cosa, parecía un perro pero enorme, tenía casi el tamaño de un oso y sus fauces abiertas que echaban espuma por los lados también eran enormes. Joaquín quedo paralizado por el terror, le apunto con la pistola pero el miedo la había engarrotado los dedos y no podía disparar, hizo un esfuerzo y alcanzo a disparar justo en el momento en que el perro se lanzaba sobre el, dio en el blanco pero pareció no hacerle nada a la bestia, la enorme mole cayó sobre el y sus fauces se cerraron sobre la mano que sostenía la pistola arrancándosela de cuajo sin ningún esfuerzo. La fiera se separó de el aun con la mano y la pistola en el hocico y fue a reunirse con la muchacha, la cual ya se había liberado de las esposas.

-Ya ves –hablo ella- te lo dije, te advertí que Maty vendría a salvarme y tu no quisiste hacerme caso, tuviste tu oportunidad de escapar pero la dejaste ir.

-Por favor –imploro Joaquín casi gimiendo y llorando por el esfuerzo- déjenme ir.

-Muchacho, muchacho –dijo Gabriela mientras acariciaba la cabeza del animal- no comprendes que todo esto estaba anticipadamente planeado por Maty y por mi, no comprendes que tenemos que cumplir con nuestro deber y por lo tanto no podemos dejarte ir, pues pensamos que con esto aparte de divertirnos y satisfacernos, de paso también le hacemos un bien a la humanidad al privarla de un ser tan despreciable como tu, olvídalo, tu destino ya está marcado.

La fiesta había terminado, de Joaquín solo quedaron algunos huesos que Maty y Gabriela ya no quisieron comerse por estar demasiado llenos. Gabriela subió al departamento y libero a Sonia quien de prisa se vistió y salio huyendo pues había escuchado casi todo lo sucedido.

Empezaba a amanecer y cualquiera que lo hubiera visto por la calle seguramente que no habría sospechado nada de lo aburrido, solo habría mirado a un par de jóvenes adolescentes que caminaban lentamente, una pareja de enamorados estrechamente abrazados que seguramente vendrían de alguna fiesta y que trataban de hacer el camino lo más largo posible para así poder estar más tiempo juntos.

Fin

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 2 Promedio: 5)
Ayúdame a mejorar el contenido del blog dejando tus comentarios o dándole una calificación a esta publicación. También puedes ponerte en contacto usando los medios que más te convengan 🙂

Si el relato lleva varios días sin continuación, es probable que no la tenga disponible 🙁 ¡pero talvez tu sí la tengas! 😀
Para compartir tu relato puedes usar las opciones que te damos en este enlace.
Relato anteriorBatman eros, Parte 02 (Final)
Relato siguienteEl señor de las golosinas, Parte 07 (de Falko6699)
En este perfil de usuario se asignarán los relatos que no hayan sido publicados por usuarios registrados. Siempre tendrás la opción de registrarte y solicitar crédito por la autoría del relato :)