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El relato erótico "Los juegos de Lucas el semental, Parte 03" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. Los juegos de Lucas el semental, Parte 01
  2. Los juegos de Lucas el semental, Parte 02
  3. Los juegos de Lucas el semental, Parte 03
  4. Los juegos de Lucas el semental, Parte 04
  5. Los juegos de Lucas el semental, Parte 05
  6. Los juegos de Lucas el semental, Parte 06
  7. Los juegos de Lucas el semental, Parte 07
  8. Los juegos de lucas el semental, Parte 08
  9. Los juegos de Lucas el semental, Parte 09
  10. Los juegos de Lucas el semental, Parte 10
  11. Los juegos de Lucas el semental, Parte 11
  12. Los juegos de Lucas el semental, Parte 12
  13. Los juegos de Lucas el semental, Parte 13
  14. Los juegos de Lucas el semental, Parte 14
  15. Los juegos de Lucas el semental, Parte 15
  16. Los juegos de Lucas el semental, Parte 16
  17. Los juegos de Lucas el semental, Parte 17
  18. Los juegos de Lucas el semental, Parte 18
  19. Los juegos de Lucas el semental, Parte 19
Tiempo de lectura: 10 minutos

El Juego Comienza

–¿Qué pasa imbécil acaso no quieres que duerma en tu casa? ¡Que sea la última vez que me hinchas los cojones! ¿Me has oído? En cuanto venga tu madre le vas decir que me invitaste a quedar a dormir hasta el martes y que no hará falta ir por ropa pues tú me dejaras la talla ¿me has oído?

–Maldición Lucas perdón viejo iba decírtelo, pero no te pasas conmigo por favor que somos amigos.

–Ni amigos ni nada, y no solo eso sino que me ayudaras a ligarme a tu madre y convertirme en el macho de tu casa si no quieres que tu madre se entere que su hijito querido, se mete droga todos los días y le roba el dinero a la escuela donde esta cuando se metió con sus amiguitos a la oficina de la directora para comprar, y si no me crees mira esto. -Lucas saco su celular y mostro un video donde yo estaba fumando droga con mis amigos y me mostro un video cuando me metí en la oficina de la directora y sacar plata, quede frio no entendía como el tenia eso. Y esto es solo una copia tengo el originar en un lugar seguro así que no te hagas el listo o valiente conmigo.

No quería por nada del mundo que mi madre descubriera que tomaba drogas, mucho menos que robe ni atrapar más golpes así que tristemente acepte:

–¡Vale amigo, vale, pero por favor no armes nada delante de mi madre! ¡Y por nada del mundo menciones que tomo drogas o que robe esa plata por favor! -Ya estaba jodísimo, ya estaba en su juego.

–Tranquilo pequeño cachorro, yo no diré nada si haces todo lo que yo te diga, además si todo sale bien puede que sea tu nuevo papa ja, ja, ja, ja o tu cuñado, nada en esta vida está escrito, y te deje fumar tu droga en casa ja, ja, ja, ja. -Ese comentario de que podría convertirse en mi nuevo padre me dejo tocado y a la vez algo excitado.

En ese momento escuchamos la cisterna y la puerta del baño, pocos segundos después entro mi madre por la puerta preguntando de que hablábamos, yo le conté que había invitado a Lucas a dormir hasta el martes y que se quedaría desde hoy, que yo le dejaría mi ropa, ella se alegró y propuso que nos tomáramos una tarde de piscina a lo que me fije que a Lucas le brillaban los ojos con esa idea:

–Muy buen idea señorita Sarai será genial pasar la tarde los 3 en la piscina para refrescar algo este día caluroso.

–Uy Lucas yo no sé si ir, no es que me apetezca mucho.

–Bobadas usted debería venir también nos lo pasaremos genial. -Entonces note que por debajo de la mesa Lucas me pellizcaba, yo entendí que era para que entrara en la conversación y convenciera a mi madre por lo que le dije.

–Si mama que hay de malo que vengas… Venga mama, tanto dices que no usamos la piscina y te damos la opción de cambiar eso, además tenemos un invitado. -Se pudo ver en el rostro de mi madre que esos argumentos la convencieron.

–Mmmm bueno vale pero nada de reírse de mi cuando nade o como me quede el bikini ¿e?

–¡Tranquila no nos reiremos de usted! estaremos absortos en nuestras cosas como para fijarnos como nada o como le queda el bikini. -Dijo esto último con un tono de pillo.

Quedamos en que nosotros iríamos arriba a cambiarnos mientras mi madre recogía y luego mientras ella se ponía el bikini nosotros la esperaríamos abajo. Subimos a mi habitación y busque un bañador para Lucas y otro para mí, encontré uno tipo ajustado que usaba para nadar en el gimnasio y otro tipo bermudas que era el que llevaba para la playa, los deje encima de la cama y nos dispusimos a quitar la ropa, Lucas comenzó quitándose la camiseta dejando al aire ese toroso tonificado y definido que desde luego que me daba una envidia tremenda, luego nos quitamos los pantalones, pude ver que en el slip de Lucas se adivina un paquete bien dotado pero nada que me pudiera imaginar con lo que vi. Cuando se bajó los calzoncillos y los lanzo para una de las camas gemelas de mi habitación… era un pollón enorme, y se podía ver que solo estaba flácida, debían ser unos 18 cm de carne colgando de su entrepierna sin rastro alguno de vello púbico, además no solo era sorprendente el largo sino el ancho debía tener un grosor de 3 dedos mínimo por todo el largo de la polla de ese negro. Quede mirándolo sin pestañear, él se echó a reír y dijo.

–Te presento al Latino Loco amigo ja, ja y eso que no la as visto empalmada pequeño potro, es como la de un caballo, de un semental es una polla de 27 centímetros de largo y 16 de circunferencia.

No me costaba nada en absoluto creer lo que me decía, ahora todas sus historias de que las chicas que se follaba quedaban marcadas de por vida cobraban sentido. Cuando recupere la consciencia del shock producido por ese péndulo de carne me quite yo el pantalón y el calzoncillo dejando mis 11 cm flácidos y delgados que me dejaban en vergüenza al lado de su polla.

–¡Pero bueno vaya mierda de macho que eres! ¿Y con eso tienes la indecencia de follar a las mujeres? Supongo que las blanquitas están acostumbradas a esas mini-pollas ja, ja, já. -Hice caso omiso y baje la cabeza colorado.

Le lance el bañador de la playa pues quedaría increíblemente ridículo con el ajustado y la polla saliéndole por uno de los lados con mi madre delante. Acabamos de prepararnos y fuimos para la piscina coincidimos con mi madre en las escaleras que quedo algo ausente examinando los músculos del latino que tenía delante pues mi madre no es que viera muchos cuerpos así de definidos sin ser en la tele o en el Gym y hay era poco pues ella entrenaba en un lugar solo para mujeres, cuando hubo recuperado la compostura le dijo a Lucas.

–Vaya Lucas no sabía yo que te gustara tanto el gimnasio. -Mientras hablaba con él le miraba al torso.

–¿Esto? Esto lo hago en mi casa señorita Sarai, me gusta estar bien con mi cuerpo, la vemos abajo no tarde no nos vayamos quemar esperándola. -Dio esto guiñándole un ojo a mi madre que sorprendentemente se echó a reír.

Nos dijo que fuéramos yendo que ella se preparaba y bajaba enseguida, y me dijo a mí que limpiara las manos pues tendría que echarle crema que si no se quemaba, esto produjo en Lucas una fugaz idea que me explico nada más hubimos llegado a piscina.

–¡Oye pequeño cachorro! -Estaba pesado con esos motes de caballos, pero no podía hacer otra cosa más que contestar a esos nombres. –En cuanto tu madre te pida que le eches la crema te vas inventar una excusa para no hacerlo y me mandaras a mi hacerlo ¿me has oído? -yo asentí con la cabeza.

Nos metimos en el agua y estuvimos allí relajados hasta que apareció mi madre… dios no sé si era porque sabía que Lucas se la estaba comiendo con los ojos o el hecho de no verla habitualmente en bikini pero he de reconocer que me excitó muchísimo, no quería ni pensar en cómo estaría Lucas. Mi madre apareció con un bikini blanco con algunos lunares grandes en su escote y piernas, tenía un cuerpo de una buena hembra como decía Lucas, tetas y culo subido, grandes y firmen se fue hacia la tumbona y se sentó allí a echarse crema por el pecho piernas y brazos, entonces Lucas me mando acercarme nadando hacia el, cuando llegue me dijo:

–¡¿Dios mi potrico que yegua tenías en casa e mariquita?! ¡Dios me está poniendo loco como se toca esas tetas que tiene para echarse crema! ya me aprieta este bañador de poco hombre. -Entonces se rió y vi.

Como se bajaba el bañador hasta los tobillos y pude ver dentro del agua ese tremendo pollón suelto en mi piscina con mi madre a escasos metros del, se dirigió hacia el borde y quedo ahí apoyado con la cintura metida en el agua, posición que impedía que mi madre le viera su tremendo pene.

–¿Señorita Sarai que hace que no se mete en el agua?

–Uy no cariño, yo me tomo muy enserio el tiempo de digestión, además primero quiero echarme crema, Thomas hijo échame un poquito de crema en la espalda que es lo que me falta que no le llego. -Se colocó bocabajo en la tumbona y Lucas aprovecho que no miraba para lanzarme una mirada asesina que comprendí en el momento.

–¡Cielo mama no te eches crema yo ahora no salgo que si no me coge el frío! además no te vas quemar la espalda si te pones boca arriba.

–¡Pero bueno Thomas! ¿Cómo puedes negarte a echarle crema a tu pobre madre? ¿No ves que si se quema se va estropear esa espalda tan bonita que tiene? ¡No se preocupe señorita Sarai yo le echo la crema! -Cielo, yo alucinaba ese tipo de mierda iba quedar como un galán con mi madre gracias a mi…

–O Lucas eres un cielo de chico, muchas gracias.

–No es nada señorita Sarai. -Se salió de la piscina aun con el bañador bajado acto que a mí me hizo paralizarme por el miedo a que mi madre lo viera con ese falo chorreando agua.

Menos mal que esta se encontraba bocabajo leyendo. Lucas se agacho entonces y se subió el bañador, cogió el bote de crema y se colocó de rodillas al lado de la tumbona pues eran tumbonas estrechas y solo cabía una persona justa, dato que mí querido amigo aprovecho para sus propósitos.

–Vera señorita Sarai no es como ponerme pues desde aquí no le alcanzo la parte opuesta de la espalda, es incómodo. -Eso era puta mentira pues si estiraba los brazos llegaba perfectamente, no sé qué coño intentaba pero mi madre me lo aclaro.

–Vaya, es que estas tumbonas son una porquería ponte encima de mis piernas a ver si así das cielo. -Yo todavía en el agua pude ver la mirada que Lucas puso cuando oyó esa frase salir de la boquita de mi madre.

Se levantó y pude ver la mirada que echaba al culo de mi madre que estaba ahí acostado delante de sus ojos para luego mirar hacia mí y reírse, agarrar los extremos de su bañador y sacar de nuevo la polla, empalidecí en ese momento, ¿qué coño quería hacer? Entonces paso una pierna por cada lado de la tumbona y se fue sentando hasta casi tocar las piernas de mi madre, entonces me miro, cogió el bote miro para el culo de mi madre y pude contemplar horrorizado como comenzó a machacársela encima de mi madre… jodido enfermo, aun por encima ponía cara de pervertido mientras me dedicaba guiños y sonrisas… joder… Mi madre debió notar los movimientos y le pregunto qué porque tardaba a lo que el pervertido dijo.

–Perdone señorita Sarai es que estoy sacudiendo el bote a ver si sale algo de crema pero me cuesta conseguirlo. -Hijo de puta, eligió esas palabras para reírse de ella, pero la ignorante de mi madre no hizo más que ayudarle en su broma.

–Pues dale duro dale, a ver si consigues echarme un poco en la espalda. -Dios que ignorante…

Lucas estaba encima de mi madre pero sin llegar a tocarla, mi madre le pregunto qué porque no se sentaba que así de pie y encorvado como estaba debía estar incomodo a lo que Lucas respondió que así tenía su espalda más a mano para echar la crema cuando consiguiera echar la crema… Dios estaba viviendo una situación completamente sexual en la que mi madre estaba involucrada sin ella mismo saberlo, mi amigo quiso entonces darle más morbo y comenzó a darle conversación a mi madre quien había dejado la revista y estaba con los ojos cerrados intentando relajarse mientras Lucas, agitaba el bote para sacar la crema.

–Vaya… bonito bi… qui… niii señoritaaaa… SAaaaa… Saaraaaiiii. -La voz de Lucas sonaba entrecortada a causa de la machacada que se estaba dando.

–¡Ho Gracias! es el único que tengo, la verdad que últimamente no voy mucho a la playa ni uso la piscina así que solo me queda este, pero Lucas cielo no te canses por culpa de la crema si no sale no me echo y me quedo boca arriba como me dijo Thomas.

–¡Noo por Dioos! ¡Señorita Sarai usted tranquila! ¡Además noto que está a punto de salir! ¡Pero a la fuerza que le estoy dando tengo miedo a mancharle el bikini tan bonito que tiene y menos sabiendo que es el único que tiene! ¡Porque no se desata la parte de arriba del bikini y se encoge ¿la parte de abajo?! -Maldito bastado de mierda, quería que mi madre le ayudara con la tremenda paja que se estaba gastando colocándose la braga del bikini de tanga…

–¡Ay Lucas como te preocupas por mí! ¿Thomas haber cuando me tratas así e? -¿Tratarte cómo?

¡¿Dándose una paja encima de ti jodida imbécil?! Mi madre se llevó las manos a la espalda y se desato el lazo de la parte de arriba del bikini el cual se deslizo por su espalda hasta caer cada extremo por un lado, luego la ignorante de mi madre cogió el extremo de la parte de abajo y se lo bajo un poco, justo hasta donde empezaba a verse la raja de su prefecto culo, pero claro. Para el puto pervertido de Lucas no era suficiente y le pidió que lo encogería más pues aún era probable mancharlo, entonces mi madre le pidió que se levantara un poco, pues iba a levantar el culo para bajar más el bikini, Lucas obedeció y se apartó de mi madre con el pollón en la mano, fue entonces cuando se giró hacia mí y vi el increíble pollón que Dios le había concedido a ese tipo. Era tremendo, de largo con respecto a su estado de flacidez demostraba gran cambio, si antes eran 18 cm ahora debía medirle unos 25 cm era en el grosor lo que se notaba su cambio, en estado de flacidez se diría que le media unos 3 dedos pero es que empalmado como estaba ahora juraría que su grosor era de unos 4 dedos y poquito, recordé que él dijo que su polla era una polla de 27 centímetros de largo y 16 de circunferencia. Me quede de piedra, sí que era como un puto caballo, me guiño un ojo y aparto la mano para que se la pudiera ver bien, sus huevos tampoco se quedaban atrás, era increíble pensar que eso le pertenecía a un chico de 17 años, pero viendo el resto del cuerpo tampoco era tan sorprendente, Lucas era un prodigio de la naturaleza, un auténtico macho alfa. Mi madre levanto el culo a lo que Lucas se puso rápidamente detrás del y mirándome con cara de idiota hizo movimientos como aquel día de botellón en el parque… como si se la estuviera metiendo y azotando… Mi madre se comenzó a bajar el bikini y si antes se quedó corto de esta desde luego que se pasó, pues lo que hizo fue encoger el bikini transformándolo en tanga y la parte de arriba del culo bajarlo hasta la mitad de su culo por lo que Lucas y yo quedamos de piedra con esa muestra de mi madre de poca vergüenza con los desconocidos, a mí personalmente me dejo sorprendido, creí que mi madre era mucho más vergonzosas pero parece ser que cogió confianzas con Lucas. Se volvió a acostar y Lucas escupió en su propia mano para acto seguido colocarse en la misma posición que antes y volvió a machacársela pero esta vez se sitúo más abajo para poder tener una vista plena del culo de mi madre, empezó a machacársela fuerte y con furia, pues al parecer esa vista producía un clímax anticipado y no debía faltarle mucho para eyacular, pero de repente la saliva, el agua, el sudor y el líquido pre-seminal de Lucas comenzaron a hacer que la machacada produjera un ruido a mojado que no pasó desapercibido para mi madre que pregunto extrañada que era ese sonido.

Continuará

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