ATENCIÓN:

El relato erótico "La secta, Parte 10 (de Cazzique)" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. La secta, Parte 01 (de Cazzique)
  2. La secta, Parte 02 (de Cazzique)
  3. La secta, Parte 03 (de Cazzique)
  4. La secta, Parte 04 (de Cazzique)
  5. La secta, Parte 05 (de Cazzique)
  6. La secta, Parte 06 (de Cazzique)
  7. La secta, Parte 07 (de Cazzique)
  8. La secta, Parte 08 (de Cazzique)
  9. La secta, Parte 09 (de Cazzique)
  10. La secta, Parte 10 (de Cazzique)
  11. La secta, Parte 11 (de Cazzique)
  12. La secta, Parte 12 (de Cazzique)
  13. La secta, Parte 13 (de Cazzique)
  14. La secta, Parte 14 (de Cazzique)
  15. La secta, Parte 15 (de Cazzique)
  16. La secta, Parte 16 (de Cazzique)
  17. La secta, Parte 17 (de Cazzique)
  18. La secta, Parte 18 (de Cazzique)
  19. La secta, Parte 19 (de Cazzique)
  20. La secta, Parte 20 (de Cazzique)
  21. La secta, Parte 21 (de Cazzique)
  22. La secta, Parte 22 (de Cazzique)
  23. La secta, Parte 23 (de Cazzique)
  24. La secta, Parte 24 (de Cazzique)
  25. La secta, Parte 25 (de Cazzique)
  26. La secta, Parte 26 (de Cazzique)
  27. La secta, Parte 27 (de Cazzique)
  28. La secta, Parte 28 (de Cazzique)
  29. La secta, Parte 29 (de Cazzique)
  30. La secta, Parte 30 (de Cazzique)
  31. La secta, Parte 31 (de Cazzique)
  32. La secta, Parte 32 (de Cazzique)
  33. La secta, Parte 33 (de Cazzique)
  34. La secta, Parte 34 (de Cazzique)
  35. La secta, Parte 35 (de Cazzique)
  36. La secta, Parte 37 (de Cazzique)
  37. La secta, Parte 38 (Final) (de Cazzique)
Tiempo de lectura: 6 minutos

Salí de la habitación de Calixto un tanto triste y vi la puerta de mi habitación, todo estaba oscuro y silencioso, me imagine que muchos de estos chicos estarían haciéndolo en sus habitaciones, abrí la puerta de mi habitación y solo la luz de mi vela que traía en la mano alumbro el interior, ingrese y cerré detrás de mi la puerta, escuche un leve ruido y acerque la luz hasta el lugar en donde estaba mi cama, ahí estaba sentado en ella una linda figurilla, una carita de ángel, de no más de 14 años, delgadito, con ropa de mujer y la cara maquillada finamente, cabellera larga hasta la cintura de color oscuro, una blusa blanca, con minifalda de colegiala, medias de color blanco.

– ¡Hola, soy Bianca!… Espero agradarte, soy tu bienvenida. – dijo el muchachito con dulzura.

–Vaya que eres hermoso o hermosa… ¡Claro que me gustas mucho! – dije con gusto.

Deje la vela sobre la mesa y me acerque a mi bella acompañante, le hice que se pusiera de pie y la observe detenidamente, realmente era toda una mujercita, me coloque frente a él y acerque mis labios a los suyos, el beso comenzó delicado y tierno y poco a poco nos fuimos reconociendo, mi lengua salió en busca de la suya y el con satisfacción correspondió a mi beso, nuestras lenguas se enredaron mientras que nuestros labios se restregaban intensamente. Sus manitas buscaron mi paquete y comenzó a sobarlo por encima de la tela de mi pantalón.

Yo busque con mis manos sus nalguitas y me llevé una agradable sorpresa al notar que las medias eran sujetas con un sexy liguero, sus bragas no eran tanga pero si muy sexys, todo esto lo comprobé sin ni siquiera haberlas visto, solo con el tacto. Me separe de Bianca por unos segundos y levante la minifalda para comprobar lo que había tocado; en efecto, sus bragas de color blanco estaban bajo de un liguero del mismo color, sus piernitas delgaditas se veían muy bien cubiertas por esas prendas tan sensuales.

Me hinque y comencé a sobar las delgadas piernitas de mi bella mujercita hasta que llegué al inicio de sus nalgas, metí mis dedos por debajo para tocar su ano y sus huevos, su verga se apreciaba por la parte delantera completamente erecta y aplastada por las sensuales prendas de mujer, llevé mis manos hasta la parte delantera y acaricié el duro tronco, él suspiro; acaricié la verga del muchachito por encima de las prendas, su calor se transmitió a mis palmas, apreté delicadamente el hierro candente y luego bajé la parte frontal de las bragas para sacarlo, quedo apuntando directamente a mi cara, con su gruesa cabeza bamboleándose, abrí mis labios y lo recibí en mi boca, era delicioso ver esa rica verga de un jovencito, se la empecé a mamar despacio mientras que lo masturbaba con una mano, lentamente, haciéndolo sentir la satisfacción total. En pocos minutos logre hacer que su leche saliera disparada de su verga y me trague todos los mocos que de él escapaban. Mamé la verga hasta dejarla de nuevo completamente erecta.

Me puse de pie y lo volví a besar, a la vez le comencé a quitar la blusa que traía puesta, debajo un sexy brasier a conjunto con las bragas y el liguero, sobé sus tetillas que por supuesto eran postizas, luego lo retire y mamé sus tetillas, sus pezoncitos, era delicioso, luego dejé que su minifalda y sus bragas cayeran al suelo y le pedí que se subiera en la cama, lo coloque en cuatro patas a la orilla y yo me coloque detrás de él, me desnude y apunte la punta de mi verga en su anito, me ensalive muy bien la cabeza y también el ano de Bianca, despacio se lo empuje en las entrañas y el sin reclamos lo fue recibiendo, lentamente mi cabeza se fue perdiendo y luego el tronco, ese anito se abría ampliamente para recibir el grueso de mi verga, sus caderas se meneaban rítmicamente de adelante para atrás para así facilitar la labor de la penetración, como en diez minutos logre que mi estomago chocara contra las nalguitas de Bianca. Me quede quieto cuando la sepulte por completo para sentir como me apretaba su esfínter, era delicioso, el calor que su culo expelía era delicioso, muy lentamente comencé a sacársela, sintiendo en mi palo cada uno de los pliegues internos de chiquillo, casi la saque por completo hasta la cabeza y luego comencé a meterla, así cada vez con un poco más de velocidad hasta que de plano me agarre de sus caderas y comencé a bombear a buen ritmo, él se meneaba en forma circular y apretaba su culito para hacer que las sensaciones fueran más placenteras, trate de contener mi venida lo más posible y casi en dos ocasiones me vine, pero me detenía y luego continuaba, así estuvimos cogiendo cerca de media hora hasta que por fin exploté en lo más profundo de sus entrañas, mis mocos salieron disparados con gran fuerza en el interior del juvenil culito, metí más mi verga apretando sus caderas contra mi ingle y así llenarlo por completo, fue un intenso orgasmo que me encantó, a él también.

– ¡Ahh!… que rico, siento toda tu leche inundándome. – dijo excitadamente y en un suspiro.

– ¡Eres deliciosa Bianca… que rica cogida…! – fueron mis palabras.

Cuando por fin termine de eyacular en su anito me quede quieto hasta que mi verga perdió su dureza, luego nos acostamos los dos y continuamos besándonos uno al lado del otro, mis manos no abandonaban esas ricas nalgas, su verga se comenzó a poner tiesa de nueva cuenta y entonces le pedí que el me cogiera a mi. Me acomode acostado boca arriba y abrí las piernas, mi verga estaba completamente muerta y recostada en mi estomago, Bianca se coloco entre mis piernas y me acomodo la punta de su verga en el ano, despacio comenzó el a introducírmela, era delicioso sentir la verga penetrándome, aun traía puestas las medias y el liguero, sus manos se pusieron entonces en mis costados y el se agacho para besarme en los labios, luego empujó su verga hasta que se introdujo completamente en mi ano, comencé a menearme para poder sentir el pleno rocé de su carne con la mía, era fantástico nuestros labios no se dejaban de besar y nuestras lenguas jugando sin descanso, después de un rato en esa posición el me dijo que quería cogerme de a perrito, lo complací enseguida, nos separamos, me puse en cuatro sobre la cama y lo dejé actuar, se coloco detrás de mi y nuevamente apunto su verga en mi ano, esta posición me permitía sentirlo más adentro, el se meneaba acompasadamente y tratando de meter su verga lo más hondo posible en mí.

Sus caderas no parecían cansarse y continuaba meneándose, una de sus manitas se apoderó de mi miembro y comenzó a masturbarme, en pocos minutos logró que mi verga estuviera de nuevo dura, sus deditos se meneaban por todo mi tronco a la vez que su tronco se deslizaba por mi agujero. Nuevamente cambiamos de posición, esta vez acostados, yo me acosté y levante una de mis piernas, dejando mi ano completamente expuesto, él se acostó detrás de mi y coloco su verga nuevamente en mi interior, sus movimientos de cadera eran cada vez más rápidos, con su mano libre nuevamente me comenzó a masturbar para evitar que yo perdiera mi erección, así otros diez minutos y luego me dijo que me volviera a costar boca arriba. Lo hice y el se puso de pie sobre mi y luego se fue sentando, tomo con su manita mi verga y se la fue clavando en el culito mientras se iba sentando, me cabalgo durante unos diez minutos mientras yo lo masturbaba, sus movimientos de cadera eran deliciosos, me estaba haciendo llegar de nueva cuenta a un orgasmo, pronto su culito estaba siendo nuevamente inundado con mis jugos entre gemidos y suspiros de satisfacción, esta vez sin descansar el se volvió a colocar entre mis piernas y continuó moviéndose en mi culo. En pocos segundos sentí como su caliente leche me invadía por dentro, era delicioso, se movió hasta que su verga dejo de expulsar sus líquidos mis manos no dejaban de masajear sus nalguitas y nuevamente nuestras bocas se unieron, su venida lo dejo exhausto, se dejó caer sobre mi pecho, así los dos nos quedamos dormidos unos instantes y luego lo acomode de espaldas a mi, como ya la tenía dura de nuevo se la metí en su anito, lo cual no costo trabajo por lo lubricado que estaba, así clavado en el me quede dormido.

En la madrugada sentí como sus labios mamaban mi verga, no lo iba a dejar solo así que hicimos un sesenta y nueve hasta que los dos nos venimos al mismo tiempo en la boca del otro, luego nos volvimos a abrazar y nos quedamos profundamente dormidos hasta la mañana siguiente.

Continuará

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)
Ayúdame a mejorar el contenido del blog dejando tus comentarios o dándole una calificación a esta publicación. También puedes ponerte en contacto usando los medios que más te convengan 🙂

Si el relato lleva varios días sin continuación, es probable que no la tenga disponible 🙁 ¡pero talvez tu sí la tengas! 😀
Para compartir tu relato puedes usar las opciones que te damos en este enlace.
Relato anteriorA través del espejo, Parte 01 (de Kamataruk)
Relato siguienteEl niño polla, Parte 07
En este perfil de usuario se asignarán los relatos que no hayan sido publicados por usuarios registrados. Siempre tendrás la opción de registrarte y solicitar crédito por la autoría del relato :)