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El relato erótico "Juegos, Parte 02 (de Aliosius)" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

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  1. Juegos (de Aliosius)
  2. Juegos, Parte 02 (de Aliosius)
Tiempo de lectura: 11 minutos

Me senté en el sofá, desnudita, y me puse la tv de nuevo. Conecté movistar y me puse los dibujos. Desde la cocina llegaba la conversación de mi tío con su amigo, y subí un poco el nivel de la Tv para ver como Dora intentaba encontrar un tesoro. Sentía mi cara pegajosa y tirante, y no podía dejar de sentir ese olor tan característico y delicioso de la lechita masculina que tan solo unos minutos atrás había cubierto mi cara y que ahora, llenaba mi tripita. En mi boca, aun tenia su sabor. Ese delicioso sabor, saladito, acido y que tanto me gustaba. Pasaba mi lengua por mis dientes intentando recuperar algunos restos y sentí ganitas de hacer pipí de nuevo.

Miré mi rajita y vi que estaba como mojada. Metí un poco mi dedo y lo saqué pringoso. Me lo acerque a la nariz para olerlo y lo chupe para ver a que sabia. Si a mi tío y su amigo le había gustado tanto, eso era que debía de estar rico. El sabor no estaba mal, pero no estaba tan rico como el de la lechita. Aun así, continúe metiendo mis deditos y chupándolos porque me daba una sensación rica, de gusto y placer.

Cuando mi tío entro por la puerta con su amigo, traían la cena. Era una rica ensalada de fruta. Tenia de todo. Mango, papaya, naranja, uva, melón, plátano, manzana, melocotones, y también había un tazón de fresas con nata. Comimos la ensalada mientras las Tv seguía puesta. Tras la cena me comentaron que veríamos a ver que tal había salido la grabación.

Lo pusieron en la pantalla del pc mientras me dejaron seguir viendo la Tv, y en esta ocasión disfrutaba de como la pequeña “misha” jugaba con su amigo el oso. Mi tío y su amigo, bebían agua mientras miraban a pantalla de su pc y hacían comentarios de lo bien filmado que estaba todo y la excelente calidad de imagen.

Un rato después, vienen de nuevo al sofá. Continuaban desnudos, y sus penes colgaban hacia abajo, aunque la de Conan había dado un pequeño salto. Mi tío me dijo que jugaríamos al impávido. Un juego muy divertido en el que yo podía hacer todo lo que quería, con el objetivo de que el pene de Conan se pusiera contento.

Yo ya había jugado a eso con mi tío muchas veces. Casi siempre jugábamos un ratito después de haberme dado la merienda, llenando mi boquita con su caliente y espesa lechita. O después de eyacular sobre mi rajita o en mi culito o en cualquier otra parte de mi cuerpo. Había tardes que jugábamos a eso hasta dos veces y me hace mucha gracia ver como a mi tío le sale cada vez menos cantidad de leche y el juego era más difícil.

Mi tío, coloco su cámara de nuevo, y me dijo que podía empezar.

Me puse en pie, directa a acariciar su verga, grande y carnosa, pero mi tío que no se valían las manos. Entonces, tal y como me había enseñado mi tío en otros juegos, le dije:

“¿Te gusta ver a una nenita así, desnudita?

¿Una nenita pequeña, débil que no sabe defenderse ?”

Como respuesta soltó un gruñido y otro salto de su vergota. Me di la vuelta, dándole la espalda y moví mi culete de un lado a otro obteniendo como recompensa un nuevo latigazo de su verga que ya estaba por la mitad.

Me abrí de piernas, sujete mis nalgas y me agache, dejando mi culito en pompa y mirándole boca abajo por entre mis piernas, apreciando como su verga se levantaba de forma imparable.

“¿quieres mi culito de beba?”

Conan, se llevó las manos a su enorme, gruesa y venosa verga ya totalmente empinada y avanzo hacia mí, pero mi tío, le puso la mano en el pecho deteniéndole y conteniendo la risa.

“Te lo dije. Es muy hábil con ese juego, jajaja. Jugamos bastante y la voy enseñando. “

Conan soltó un gruñido y dijo que si no le detienen me hubiera follado allí mismo. Yo no sabía que quería decir con eso pero me hacía mucha gracia por la risa.

Mi tío le dijo a Conan que el siguiente juego seria serpiente. Le dijo que se tumbase en el sofá. Su cuerpo era enorme y su vergota apuntaba hacia su ombligo de lo dura que estaba.

Yo me coloque sobre sus piernas. Un poco por encima de sus rodillas. El juego consiste en llegar al final, sin usar mis manos. Solo deslizándome. Y mi tío, o Conan, me lo tienen que impedir, ellos pueden usar las manos, y eso siempre me ha parecido un poco trampa. Pero gano yo si consigo que boten su lechita.

Conan se quedó quieto y yo empecé a moverme. Avanzaba despacito moviéndome de un lado a otro hasta que mi rajita toco sus huevos. Justo en ese momento Conan uso sus manos sobre mi tripita para impedir que avanzara, como mi tío había hecho muchas veces. También sabia como librarme de eso. Me eleve un poquito y me senté sobre ellos, como una gallinita.

Mi tío, se acercó con su cámara y yo me puse un poco rojita.

Miré hacia abajo para ver cómo podía seguir avanzando y empecé a reírme. Podía ver toda la vergota salir debajo de mi culito. Avance despacito, para no hacerle daño y la vergota fue desapareciendo poco a poco. Conan separo mis nalgas y pude sentir su pene en mi culito. Tenía muchas ganas de hacer pis.

Justo cuando llegué a la cabezota del pene con mi cosita y me puse encima de ella, Conan soltó me paro de nuevo con sus manos. Elevo mi pequeño cuerpo con facilidad y empezó a moverse el. Su vergota quería colarse dentro de mi rajita, pero no podía. Era muy gorda. Avance un poquito mas y quede sentada sobre ella. Podía sentirla en mi anito. Conan me movía de un lado para otro y volvió a elevarme y bajarme. Su vergota intento entrar en mi cosita de nuevo.

Poco después, retiro sus manos y pude avanzar bastante. Le dijo a mi tío algo así como que había estado a punto de ganar. Jo, que pena.

Ya estaba a la altura del pecho. A la altura del cuello. Aquí era donde más me gustaba. Conan, al igual que mi tío, saco su lengua y empezó a meterla en mi cosita. Me gustaba mucho, muchísimo aquello, por lo que no quería avanzar. El hombre, elevo de nuevo mi cuerpo y tuve mas remedio que sentarme en su cara. Casi había ganado.

Conan aprovecho esa posición para lamerme por completo. Me retuvo así mucho tiempo. Por más que me movía, no podía avanzar. Me hacía cosquillas. Me daba calor. Me gustaba mucho aquello. Su lengua se movía entre mi almejita y mi culito, intentando colarse dentro. Tenía muchas cosquillas, y no pude evitarlo.

“pis, pis, me hago piiiis” grite para que pudiera apartarse, pero pego más aun su boca a mi cosita y le moje entero. Me puse muy colorada.

Cuando me coloco de nuevo en el suelo, fui corriendo al baño para poder hacer pis tranquila.

Al regresar, estaban ambos de pie. Mirándome.

Mi tío me dijo que me pusiera en el sofá. Me dijo que Conan quería meter su vergota en mi culito. Mi tío ya lo había hecho muchas veces, y las primeras me había dolido un poco, pero ahora me gustaba. Pero la vergota de Conan…era muy gorda y grande. Me daba miedo.

Mi tío, me dijo que si yo no quería no teníamos por qué hacerlo. Que el, lo entendía. Que era un juego de niñas mayores y que muy pocas eran tan valientes como para atreverse.

Ja, si ellas podían, yo también.

Le dije a mi tío que si, que quería jugar y me colocaron en posición. De rodillas, con el culete en pompa. Mi tío, me puso una cosa muy fría en el culete, y metió sus dedos dentro y aplico más gel. Aplico mucho gel, que metía dentro con sus dedos. Primero, metió un dedito, el más pequeño. Luego el más largo, y lo movía en círculos. Yo sentía mucho, mucho calor.

Después, mi tío, cogió con su mano la verga de su amigo, y la acerco hasta mi anito. Presiono. Sentía la presión de su vergota y sentía como poco a poco esa vergota entraba dentro de mi. Dolía un poco y me queje. Conan se detuvo. Poco después vivió a avanzar. Yo tenía calor. Mucho calor. Y unas ganas locas de hacer caca.

Mi tío dijo algo como que la cabeza había entrado entera. Saco muchas fotos y puso su cámara para seguir grabando. Conan empujo un poco más. Le sentía avanzar. Sentía calor, y ganas de que entrara del todo, pero mi tío dijo que no la metiera más. Que podía hacerme daño.

Conan sintió y empezó a sacarla despacito y a meterla de nuevo antes de que saliese del todo. Mi tío, colocándose delante de mí, me dijo que se la chupara. Me sujeto la cabeza y metió su polla dentro de mi boca. Fue un poco más rudo que otras veces, y la metió demasiado dentro. Tanto que me dio una arcada. Era la primera vez que me pasaba.

Mi tío me pidió perdón, y me suplico que siguiera. En la tele, podía ver lo que se estaba grabando en esos momentos. Me veía a mí misma, en el sofá, con Conan detrás, metiendo su vergota en mi culo, y mi tío dándome su polla para mamar.

Poco después dio un gruñido y empezó a botar lechita. Su verga tenia la cabezota dentro de mí y sentí las paliaciones. Sentí el calor y me sentí feliz.

Cuando saco su vergota de mi culito, tenía ganas de empujar, pero mi tío dijo que aguantara un poco. Cogió su cámara y la acerco a mi culo.

“ahora puede empujar”

Pude ver por la tv como salía una gran cantidad de semen de mi culo, que estaba un poquito abierto, pero se cerraba muy rápido. El semen resbalaba por mi ano y empapaba mi rajita. Mi tío, le dijo q Conan que sujetase la cámara y se lanzó a lamerme. Lamio mi ano, chupando toda la lechita que salía de él. Lamio mi rajita, limpiando toda la lechita que había resbalado hasta ella, y gritando que ya no aguantaba más, se puso en pie, me sujeto la cara, metió su polla en mi boca, y eyaculo como nunca lo había hecho hasta ese día.

Yo trague todo lo que pude, pero también salpico mi cara, mi pelo y todo mi cuerpecito. Cuando termino, volvió a coger la cuchara para recoger toda la leche que cubría mi cuerpo.

“No olvides esto. Nunca hay que desperdiciar la lechita.”

Obedecí a mi tío, tomándome las cucharaditas de leche que llevaba a mi boca.  Me recordaba a cuando era más pequeña y mi mami hacia lo mismo con la papilla o las frutas, jiji, solo que esta comidita es muuucho mas rica. Aunque, ahora, siendo mas mayor, recuerdo que a veces, sabia parecido.

Cuando mi tío termino de rebañarlo todo bien, me dio un beso en la boca.

Me dijo que quedaba un juego, un último juego que solo jugaríamos si yo quería. Que era un juego muy muy especial, y que nunca habíamos jugado a él. Que solo lo hacían las chimas muy mayores y valientes, y no hay nadie más valiente que yo.

Me llevaron al baño, y me metieron en la bañera y quede un poco triste. Si el juego era darme una ducha, eso era que ya había practicado con mi tío muchas veces, pero no. No era eso.

Mi tío, puso la cámara en el trípode y me dijo que era un juego de chicas mayores. Que tanto el, como Conan, me harían pis encima. Me volvió a decir que, si yo no quería, no lo haríamos. Que él lo entendía. Que solo las chicas más valientes y mayores se atrevían a tanto, pero, yo ya era mayor y valiente.

Ellos se pusieron el en borde y se sujetaron sus vergotas. No les salía nada y yo empezaba a aburrirme. Bebieron un poco más de agua y poco después, empezaron. El amigo de mi tío me salpicaba en el cuerpo, pero mi tío se acercó un poco más, y puso un pie en el borde de la bañera cuando empezó a hacer pis. Me mojo toca la cabeza y también la cara. Me dijo que abriera la boca y cuando lo hice una gran cantidad de pis entro dentro y pude escuchar el grito: “ni se te ocurra escupirlo” Pero fue imposible. No pude retener tanto dentro de mi boca, y al cerrarla, para tragar, se derramo fuera una gran cantidad. Conan, se estaba apretando la vergota, deteniendo la meada y me dijeron que abriese de nuevo la boca. Conan apunto su pis dentro y trague de nuevo cuando empezaba a derramarse el contenido. Se sacudió la polla, salpicándome la cara y suspiro.

Cuando terminaron, Conan se vistió muy rápido me dio un beso y dijo que se tenía que ir ya.

Se despidió de mi tío que se quedó allí a mi lado. Encendió el agua caliente y se metió conmigo en la ducha. Utilizo mi jaboncito favorito. El perfumado. Me dio jabón por todas las partes del cuerpo, como hacia siempre. Metió sus dedos en mi rajita y dentro de mi culito. Había que dejarlo muy limpio. Luego me seco y me aplico mis cremitas, para que mi piel estuviese suave y fresca.

Me puso de nuevo la tv y me quede dormida. Mi tío debió de meterme dentro de la cama en brazos, por que estaba en ella cuando desperté. Es muy fuerte.

Me puso un delicioso desayuno con tostadas, mantequilla, fruta y zumos, y cuando le pregunte a ver si me daría mi lechita especial, me dijo que estaba muy cansado y que la próxima vez seria. Jo….

Tras desayunar, me dijo que podríamos salir a jugar un poco al parque que está cerca de su casa, lo que me puso muy contenta. Me encanta ese parque, con su gran tobogán, que baja desde mucha altura, su tirolina, sus columpios y la gran cantidad de juegos que tiene.

Me ayudo a vestirme, como hacia siempre, sin perder ni una sola oportunidad de acariciarme y darme muchos besitos. Me puso un vestidito muy corto, porque sería un día caluroso y justo antes de salir me di cuenta de que no me había colocado mis braguitas. Mi tío me dijo que así sería más fresquito, pero que las llevaba en el bolsillo por si quería ponérmelas después.

Pasamos mucho rato jugando en el parque, junto con más niños que había por allí, y vi que mi tío hablaba con otro señor más mayor que él. Me llamo y me dijo que, si quería bajar una vez mas por el tobogán, para que su amigo, podría ver lo bien que lo hacía, y que me compraría gominolas si lo hacía bien.

Muy rápida, empecé a trepar por las escaleras del castillo mientras mi tío y su amigo se colocaban debajo. No dejaban de mirar hacia arriba, supongo que por el temor a que me cayese, pero lo hice genial. Trepe por las piedras, y cruce la pasarela de cuerdas mientras mi tío y su amigo, estaban justo debajo. El papa de otro niño que estaba allí tampoco dejaba de mirarme. Subí las escaleras y llegué hasta lo mas alto del tobogán saludando desde allí antes de lanzarme.

Mi tío y su amigo estaban esperando en el suelo y el otro señor, se dio mucha prisa en bajar mi vestidito que se me había subido al resbalar por el tobogán y creo que me vio mi kukita, pero no me dio vergüenza. Me dio una gominola de cola que estaba muy rica.

Seguí jugando, y poco después mi tío me dijo que daríamos un pequeño paseo con su amigo. No me apetecía mucho, pero tuve que ir. Caminamos un poquito y llegamos a un portal que era muy viejo. Nada más entrar, mi tío me dijo que su amigo quería verme la almejita. Que nunca había visto ninguna y me daría un bonito regalo si se la enseñaba. Me dio un poco de lastima que no hubiera visto ninguna y me subí el vestidito.

Enseguida se llevo la mano a su verga y empezó a tocársela.

A mi tío, se le cayó el llavero y me agache para recogerlo, dándole la espalda a su amigo, que pudo ver mi culito a la perfección. Cuando me volteé, vi el señor mayor, estaba con mis braguitas en su nariz y tenia su vergota fuera del pantalón. No era muy grande.

Mi tío me dijo que me tocase mi cosita un poquito y su amigo empezó a tocarse la verga con mis braguitas. Me pidió darle un besito, y mire a mi tío, que dijo que si que podía.

Cuando le di el besito en la polla, también le di unas lamiditas como tanto le gustaba a mi tío y el señor empezó a respirar fuerte, y se frotaba la verga con mis braguitas cada vez mas rápido, y poco, muy poco después, lleno mis braguitas de lechita.

El señor, le dio un sobre a mi tío diciéndole que estaba todo el dinero y  se lo guardó en el bolsillo. Le cogió las braguitas a su amigo y me las puso. Estaban pringosas y húmedas. Cuando me las coloco por completo, recorrió mi rajita con el dedo y salía semen. Poco después, salimos del portal y nos fuimos a casa.

Después de comer, mi tío me dio un poco de helado mientras me puso Wall-e por la tele hasta que llegase mi mami.

Cuando llego mi mami, le pregunto a ver que tal me había portado y él le dijo que super bien. Que había sido una princesita muy buena. Le dio dos besitos y un usb antes de despedirse.

Ya en el coche, mi mami me pregunto a ver si me la había pasado bien donde mi tío, y yo la conteste que si. Que estaba deseando volver a su casa para jugar de nuevo con el.

En casa, me quito las braguitas, y vio que estaban sucias. Se las llevo a la nariz y el olio un poco. Arrugo la nariz y me dijo que necesitaba una ducha de inmediato.

Tras la ducha, cenamos juntas, y me metió en la cama. Me leyó un cuento y me dio un besito en la frente justo antes de desearme buenas noches.

Poco después, me desperté y fui al baño a hacer pis, y pude ver a mi mami tumbada en su cama, con su Tablet. Me acerqué despacito y me di cuenta de que estaba viendo la peli que mi tío había hecho con sus amigos mientras jugábamos y que se estaba tocando su cosita. Mientras lo hacía, regrese a mi camita, tras hacer pis y me dormí de nuevo, con el recuerdo de la gran verga de Conan en mi boca, y el delicioso sabor de la lechita de mi tío que ya estaba deseando volver a tomar.

Continuará

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