ATENCIÓN:

El relato erótico "Inaudita, Parte 01 (de Incestuosa)" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. Inaudita, Parte 01 (de Incestuosa)
  2. Inaudita, Parte 02 (de Incestuosa)
  3. Inaudita, Parte 03 (de Incestuosa)
  4. Inaudita, Parte 04 (de Incestuosa)
  5. Inaudita, Parte 05 (de Incestuosa)
  6. Inaudita, Parte 06 (de Incestuosa)
  7. Inaudita, Parte 07 (de Incestuosa)
  8. Inaudita, Parte 08 (de Incestuosa)
Tiempo de lectura: 4 minutos

Comenzare diciendo la verdad, pues creo que no tengo ya por que ocultarla mas. Al leer todos esos relatos de incesto y lujuria en la red que tanto me calientan, me he animado por fin a contar todo lo que guardo en mi memoria, aunque siempre pense en ocultar esta para siempre. En fin, empezare confesando que yo, siendo una niña pequeña de 8 años, comence a tener mis primeras experiencias sexuales como si fueran juegos, primero con mi padre, aunque a decir verdad y como comprenderan, nunca las busque directamente, pues a esa edad, aun cuando una ya entiende lo que es el sexo, no se alcanza a comprender del todo.

Nuestra familia estaba compuesta por mis padres y cinco hermanos, tres mujeres y dos hombres. De mis dos hermanas, una tenia 10 años y otra mas pequeña seis. Los hombres eran de edad de 12 el mayor y 4 años el menor. Mi padre solia llevarme en ese tiempo con el a las labores de ordeña, pues teniamos un establo pequeño con vacas y caballos, alejado del pueblo donde viviamos. Recuerdo que mi madre siempre le decia en ese tiempo a mi papi que por que mejor no se llevaba a los varones, pero como siempre yo habia sido su favorita, el le decia que despues lo haria con ellos, que primero me enseñaria a mi las labores de la ordeña. Pero en realidad yo sabia por que lo hacia. Existia entre nosotros un cierto sentimiento como de complicidad, pero aun no sabia yo la razon. Remontandome a la primera vez que me llevo con el al establo, nos fuimos montados en su caballo recorriendo los cinco kilometros que lo separaban del pueblo. Por el camino, mi padre me decia:

-Ya veras que bonito es ordeniar las vacas, Julia.

-Si papi?

-Se que te gustara.

-Ay que bonito –contestaba yo- con el corazón henchido de gozo.

Una vez llegados al establo y despues de haberme bajado del caballo, sali corriendo como loca disfrutando de las delicias que tiene el campo a cielo abierto, lleno de arboles y pastizales, saltando de aqui para alla como la chiquilla que era. Mientras mi padre se dedicaba a lazar los animales, amarrarlos de un poste y ordeñar las vacas, yo me di gusto caminando por los alrededores. El me gritaba de vez en vez, mientras trabajaba, que tuviera cuidado, que no me alejara mucho porque podria encontrar alguna alimaña por alli. Yo ni caso le hacia, pues estaba realmente contenta de haber ido por primera vez a ese lugar al que tanto anhelaba conocer. Despues de casi dos horas de trabajo con los animales, mi padre me llamo. Yo regrese hasta el corriendo, toda sudada de mi cuerpo, agitada por las correrias por el potrero.

-Tienes hambre?

-Si.

-Entonces ven, que comeremos los emparedados.

-Si papi.

Sacando la comida de una bolsa, me dio un emparedado y el tomo otro, y comenzamos a comer tranquilamente. Mi papa se encontraba sentado sobre un banquito de madera que utilizaba para la ordeña, y yo fui y me sente en sus piernas para comer mas comoda. Asi que paso un rato, mi papi me pregunto.

-Te sientes cansada, Julia?

-Si, tengo sueño.

-Quieres dormirte un ratito?

-Si.

-Si quieres duermete aqui sobre mis piernas.

-Si papi.

Mi papa me abrazo e inmediatamente me acurruque en su regazo y cerre los ojos, quedandome medio dormida al cabo de unos minutos. No se cuanto timpo paso, pero algo me desperto bruscamente. Sentia como un movimiento suave y lento de mi cuerpo, como si me estuvieran arrullando, pero al mismo tiempo me di cuenta de que algo duro como un palo me rozaba mis nalguitas. Yo traia puesto un short cortito un poco amplio de las piernitas y una blusita corta sin mangas, con tirantitos de encaje. Abri los ojos y busque la causa de mi perturbacion.

-Papi?

-Si hija.

-Siento algo como duro debajo de mi.

-Ah si?

-Si, que es?

-No te apures Julita que no es nada; tu sigue durmiendo.

-Bueno.

Pero ya no me dormi, sino que solamente cerre los ojos fingiendo que dormia, pues queria saber que era lo que pasaba. Mi papi para entonces se habia quedado quieto, pero cuando pasaron algunos minutos, mirandome atentamente para comprobar mi estado, volvio a los movimientos de vaiven, de roce, y pude darme cuenta que lo que hacia era que me movia de arriba hacia abajo y de costado, frotando mi cuerpo contra sus piernas, donde en medio de ellas podia sentir cada vez mas grande y duro un bulto que se me incrustaba entre los pliegues de mi pantaloncito corto. Los movimientos continuaron por largo rato, lo cual comenzo a producirme un sentimiento placentero que no sabia como describir. Era la primera vez que me hacia eso, y como no sabia que era ni como reaccionar, decidi continuar el juego, fingiendome dormida. Despues de varios minutos de agitacion y movimientos, me di cuenta de que papa comenzaba a resoplar con fuerza, con la respiracion agitada y exhalando suaves gemidos de placer, que trataba de ahogar de alguna manera sin conseguirlo, seguramente para no despertarme. Hubo un momento en que me apreto contra sus piernas con tanta fuerza que casi me ahoga. Pero yo aguante todo, incitada por lo novedoso de todo aquello que estaba ocurriendome. Pasados unos minutos, mi papa como que se aflojo todo, suspirando profundamente y como que senti que descanso de algo. Momentos despues me susurro al oido:

-Julita, despiertate…despiertate mi nena.

Yo abri los ojos lentamente, para dar la impresion de que efectivamente dormia.

-Que pasa papi?

-Despierta Julita, que ya nos vamos.

-Ya? Tan pronto?

-Si. Tenemos que regresar a casa o mami se preocupara por ti.

-Esta bien.

Asi que aquella fue la primera vez que fui a conocer el establo con papi y la primera vez tambien que experimente un suceso como aquel.

Continuará

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