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El relato erótico "El plan, Parte 13" es un texto de ficción, ni el autor ni la administración de BlogSDPA.com apoyan los comportamientos narrados en él.

No sigas leyendo si eres menor de 18 años y/o consideras que la temática tratada pudiera resultar ofensiva.

  1. El Plan, Parte 01
  2. El plan, Parte 02
  3. El plan, Parte 04
  4. El plan, Parte 05
  5. El plan, Parte 06
  6. El plan, Parte 07
  7. El plan, Parte 08
  8. El plan, Parte 09
  9. El plan, Parte 10
  10. El plan, Parte 11
  11. El plan, Parte 12
  12. El plan, Parte 13
  13. El plan, Parte 14
  14. El plan, Parte 15
  15. El plan, Parte 16
  16. El plan, Parte 17
  17. El plan, Parte 18
  18. El plan, Parte 19
  19. El plan, Parte 20
  20. El plan, Parte 21
  21. El plan, Parte 23
  22. El plan, Parte 24
  23. El plan, Parte 25
  24. El plan, Parte 26
  25. El plan, Parte 27
  26. El plan, Parte 28
  27. El plan, Parte 29
  28. El plan, Parte 30
Tiempo de lectura: 6 minutos

La mañana siguiente como de costumbre desperté promediando las 9:30 am, ella obviamente ya se había ido al colegio, seguí con mi vida normal esperando ansiosamente la noche para verla, salí a mi casa donde tenía un par de tareas pendientes, ya por la tarde recordé que tenía algo que sacar del edificio regresé, no vivía a más de unas calles de ahí en una casa demasiado grande para mí solo, el sitio tenia vigilancia privada y mucha seguridad, llegué y tomé el ascensor, la escena de cuando la conocí se repitió, de pronto llegó corriendo gritando espérenme por favor, ella llegó y entró sudorosa, nuestras miradas se cruzaron, esta vez no estábamos solos, así que disimulamos la miraba de reojo, ella hacia lo mismo con una sonrisa pícara, estaba una señora con un bebé en brazos, una señora de , cuarentaicinco y un tipo de unos cuarenta años, todos vecinos del edificio, el hombre la miraba descaradamente, eso me molestó, cuando en el segundo piso bajó la señora con el bebé me interpuse en su línea de vista, haciéndome el distraído, de reojo vi cómo se fastidiaba un poco pero ¿qué podía hacer él?

Sin que nadie se percatara, tocaba su mano con mis dedos, atraje su atención mientras en el tercer piso bajaba la otra señora, ella me miraba, le guiñé un ojo ella volvió a sonreír, marque a bajada en el cuarto piso y en cuanto llegamos bajé, noté como ella bajaba detrás de mí, entendió correctamente, camine lentamente, había gente saliendo de una puerta, me dirigía al 404, aún seguía vacío pero no sabía que tan discreto podía ser para entrar de día sin ser vistos, no volteé atrás, estaba seguro que ella me seguía, di la vuelta en el pasillo y de reojo vi que nadie a parte de los dos quedaba cerca, continúe, escuché como empezaba a correr, llegué a la puerta volteé para revisar si alguien podía vernos, ella me alcanzó con un salto, colgándose de mi nuevamente, me saludo con un gran beso, algo nervioso le respondí, la bajé.

– Cálmate, alguien podría venir

– Nadie vendrá, descuida.

– Es mejor no correr riesgos.

Mientras tanto estaba abriendo la puerta, pero me detuve, casi cometo un gran error, no había desconectado la alarma, definitivamente esta chica me volvía loco, saqué el control clonado y la desactivé, pasamos nos sentamos en el sillón, que tenía puestos los plásticos, nos ganaba el deseo, sus cosas quedaron tiradas junto al sillón, nos besábamos apasionadamente como ya era costumbre, me senté y saqué mi pene, se arrodilló, comenzó a mamar, casi llegaba al cielo, ella se detuvo y dijo.

– Ahora tu a mí

– Claro, párate acá.

La hice pararse en el sillón, metí mis manos bajo su falda escolar y le bajé las bragas, le hice levantar los pies uno por uno para poder quitarlas, seguidamente las dejé caer junto a su mochila, la hice inclinar un poco las rodillas y apoyar el torso en el espaldar del sillón, comencé a darle placer con mi boca, ese día hacía calor ella venia del colegio y había corrido, además de que ya estaba lubricando, así que no olía a limpio como siempre, pero poco me importó, una profesora en mi adolescencia me había enseñado un par de técnicas para complacerla, nunca una mujer se había quejado de mi labor en ese aspecto, al parecer a ella la volvía loca, también seguía preparando su ano para una futura incursión por ese orificio, cuando introducía el dedo ella solo volteaba y me miraba con su sonrisa pícara, luego sin moverla de ese lugar la hice apoyar las rodillas en los cojines e inclinar las caderas hasta la altura adecuada para ensartarla, las embestidas eran fuertes, ella comenzaba a gemir sin control

– No hagas tanto ruido, es de día, alguien puede escuchar.

– Está bien lo intentare.

No logró hacerlo muy bien pero al menos se controló como para que el ruido no salga del apartamento, de pronto escuchamos voces que se acercaban, parpadeaba una luz del sistema de alarma y el tintineo de una llaves chocando, ella se puso pálida esta vez, seguramente yo también, nos separamos, ella iba a decir algo cuando la callé, cogí su mochila y la jalé de una mano, nos metimos en una habitación, decidí que era más probable que entren a la habitación principal así que fui a una de las otras, ella bajando la voz lo más que pudo me dijo

– ¿Qué hacemos ahora?

– No hagas ruido, metámonos en ese armario

Era suficientemente grande como para entrar los dos, en el suelo vi un clavo de pared, lo cogí, se me ocurrió algo, entramos y con el clavo logre trabar las puertas desde adentro, las voces se escuchaban:

♪ Por aquí señores, como ven esta es la sala, no es gigantesca pero hasta una pequeña fiesta se puede armar (era la voz del tipo que me vendió el piso)

♀ Me gusta (una voz femenina desconocida)

♂ Fiesta, eso suena bien (una voz masculina desconocida)

♪ Por acá esta la cocina

Sentíamos las voces muy bajas como para entender, por una rendija entre las dos puertas podíamos ver ella estaba delante de mío y mi cabeza arriba de la suya pero solo divisábamos un poco de la puerta de la habitación, no sé qué se apoderó en ese instante de mí, pero la abracé por detrás, acariciaba sus senos, entonces volteó sobresaltada, la besé.

– ¿Qué haces, nos descubrirán?

– No puedo detenerme, solo no hagas ruido, todo saldrá bien.

La levanté lo necesario para penetrarla nuevamente, ella se agarró de unos ganchos y colocó los pies en dos cajones uno de cada lado,

Ese Armario era ideal para hacer el amor, comenzamos con el mete y saca, tuve que tapar su boca con una mano para ahogar sus gemidos, pero no afectó en nada nuestra tarea, comenzamos a oír las voces pero no nos detuvimos.

♪ Esta es la habitación matrimonial, tiene…

Se escuchó como abrían la puerta de esa habitación y luego se cerraba, continuábamos con lo nuestro, ella se movía más fuerte, creo que estaba por llegar al orgasmo, a mí tampoco me faltaba mucho, cuando escuchamos.

♪ Acá podemos ver una de las otras habitaciones.

Instantes después sentíamos abrirse la puerta, nos detuvimos, ambos atinamos a lo mismo, sin hacer ruido nos asomamos a la rendija y los vimos pasar, se trataba de una pareja joven, y en efecto el vendedor, nos quedamos callados y totalmente quietos.

♪ Esta no tiene baño, pero el baño principal está a un paso, el armario es casi tan grande como el de la habitación principal, además miren la vista desde la ventana es muy buena.

Entonces sonó el móvil del vendedor.

♪ Un momento por favor siéntanse libres de ver lo que deseen.

Él contestó y salió de la habitación.

La mujer era bastante joven calculo unos veinte o veintiuno, el hombre debía tener unos veinticuatro o veinticinco, ella estaba muy bien, parecían contentos con el lugar, la mujer se acercó para abrir el armario, otra vez sentí el miedo de ser descubierto, y estábamos en la peor situación, ella intentó abrir pero no pudo, le dijo

♀ Mira creo que está atascado

El hombre se acercó y trató con más fuerza, vi el clavo casi doblarse con ese intento, pero resistió.

♂ Debe estar con llave o algo así, además solo es un detalle con fácil solución, le pediré una rebaja por esto.

♀ Es fantástico, es el mejor que hemos visto.

♂ Si, el precio es bueno, quizás pueda negociar un poco más.

♀ Lo único que te interesa es el dinero.

♂ No mi amor me interesa que estés contenta, pero si puedo cuidar un poco la billetera en el proceso también yo estaré muy contento.

♀ Jajaja, está bien regatea pero creo que ya tenemos la decisión tomada.

♂ Si, a mí también me parece el lugar adecuado para empezar.

No sé si consciente o inconscientemente ella había empezado a moverse, lentamente lograba no hacer ruido, poco a poco me estaba regresando al éxtasis de hace un momento, de pronto me puse a pensaren las bragas que habíamos dejado tiradas junto al sillón, con el apuro las olvidamos totalmente, esta vez fui yo quien tuvo que callarse para no delatarnos, para mi suerte ambos salieron de la habitación para ultimar detalles, aprovechamos para acelerar el ritmo, un par de minutos después sentíamos como se corría ella y segundos después yo, nos detuvimos pero quedamos en la misma posición, sentíamos las voces pero no entendíamos nada, luego se oyó la puerta principal cerrarse seguido del bip de la alarma, justo a tiempo saqué mi miembro de su vagina y solté sus caderas, en ese instante el gancho del que se sujetaba con la mano derecha cedió y el cajón donde puso el pie del mismo lado se rompió, cayendo ella y aplastándome un poco hacia atrás

– ¿Te encuentras bien?

Ella solo me miró y soltó una carcajada, también reí, mientras la ayudaba a pararse y sacaba el clavo con algo de dificultad, debido a los intentos de abrir la puerta se había atascado un poco, salimos, llegamos al sillón y encontramos la prenda olvidada, al parecer había pasado desapercibida, la emoción fue mucha.

– Me dio mucho miedo, pero fue muy divertido, ¿continuamos?

– Si fue genial, pero te deben estar echando de menos en casa, además en la noche tenemos una cita para estudiar, mañana es tu examen ¿recuerdas?

– Y si nos damos prisa continuaremos.

– Claro tienes razón, ¿me llamas o te llamo?

-Llámame en cuanto puedas salir, sino yo te llamaré a las 9:30 pm. Está bien.

Mi princesa salió velozmente hasta su casa después de darme un beso rápido

Yo me quede a arreglan un poco y me puse a pensar que casi ser descubiertos había resultado ser de los más excitante quien sabe puede ser que lo repitamos más seguido

Continuará

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